Se
llevó una mano al ojo para restregárselo. Se levantó de la cama y miró el
calendario. 20 de julio. Suspiró, tenía tantas ganas de comenzar la universidad
para salir de aquí… De esta casa… Se dejó caer en la cama mientras su pelo se revolvía, se dejó llevar por la calma hasta que...
-¡¡Nicole!!-
gritó Guiomar irrumpiendo la silenciosa habitación.
-¿Qué?- preguntó ella, sobresaltándose e intentando peinarse el pelo con las manos.
-Guau,
¿y esos globos?- preguntó señalándolos, ya desinflados, colgados en el techo.
-Por mi
cumpleaños.
-¿Hoy
es tu cumpleaños? ¡Felicidades, Nicole! ¿Cuánto ya?
-19
años. Y ya es tarde, los cumplí hace seis días- elucidó la pelirroja.
-¿Cómo?-
de repente Guiomar se sintió fatal, culpable- ¿Por qué no me lo dijiste?
Nicole
se encogió de hombros.
-No era
necesario.
Guiomar
enmudeció, recorriendo la habitación buscando algún regalo o felicitación. No
encontró ninguno.
-¿Qué
querías?- interpeló su prima, haciendo que la rubia apartara la vista.
-Te
preguntaba si querrías correr conmigo. Un poco de ejercicio no me vendría mal.
Nicole
arqueó una ceja. ¡Guiomar estaba en perfecta forma!
-¿Lo
dices para estar un rato conmigo, verdad?
Guiomar
suspiró.
-Me
pillaste- confesó, avergonzada- ¿vamos?
-¿A las
ocho de la mañana?
-¡Sí!
¿Por qué no? ¡Venga, vamos!- suplicó Guiomar, moviendo las caderas y alzando
los brazos.
Los
labios de Nicole se curvaron en una bonita sonrisa y asintió lentamente.
-Me voy
a cambiar, espera un momento.
-Te llevarás una sorpresa...- susurró Guiomar. Su prima no la había oído.
~~~
Apretó
fuertemente los labios y cerró los ojos, intentando ignorar el dolor de
barriga. Movió los pies, para olvidar el dolor del aguante, sin éxito.
Se sentó, la gente decía que si te sentabas, podías aguantar más
tiempo sin ir al baño. ¡Pero no era cierto! ¡Tenía que ir urgentemente, YA!
Soltó
un gemido y salió disparatada de la habitación. Al abrir la puerta, se chocó
con el ser menos deseado para su corazón.
-Anna,
de verdad que quiero arreglar las cosas…
Anna
cruzó las piernas mientras salía a trompicones yendo hacia el baño. Tras un
minuto salió en el servicio y se encontró de nuevo con Liam, que estaba esperándola
en el pasillo. Ella le ignoró y cruzó el pasillo sin dignarse a mirarle.
-Anna,
joder- se quejó el cantante detrás suya.
La
aludida siguió a lo suyo y le cerró la puerta delante de las narices. Liam no
se dio por vencido y abrió la puerta, produciendo un ruido bastante sonoro
mientras la puerta chocaba contra la pared.
Anna
estaba sobre la cama, encima había dos papeletas. Al lado de la cama, dos
grandes maletas a juego pero de distinto color reposaban, esperando su dulce viaje.
-¿Qué
coño es esto?
-Me
marcho, Liam. A Italia.
-¿Qué?
¡¡No puedes hacer eso, joder!! Sólo te marchas porque hemos roto. Anna, podemos
intentarlo, podemos ser amigos.
-¿Mientras
yo sigo como una boba enamorada de ti? Liam, puedes meterte las canciones por
el culo, porque no duran ni un mes.
Mientras
que Liam trataba de asimilar lo que le había dicho Anna, ella guardó las dos
papeletas en la maleta.
-¿Por
qué son dos?- quiso saber Liam.
-Zac
viene conmigo.
-Ah
claro, ahora todo cobra sentido- exhaló Liam angustiado.
-¿De
qué vas, Liam? ¿Qué estás diciendo? Joder, cada vez estás siendo más estúpido.
-¡Cuando
salimos siempre estabas con él!- se justificó el joven, muy afectado por el
final de su relación amorosa- siempre él.
-Es mi
mejor amigo. ¿Qué pasa, que ahora te has vuelto celoso?
-No. Me
importa una mierda que salgas con él. Lo que me duele es que has estado
saliendo conmigo mientras que estabas enamorada de Zac.
-¡Liam
céntrate! ¡Zac SÓLO es mi mejor amigo! ¡Él está enamorado de otra persona!-
voceó. Al darse cuenta de lo que había dicho, enmudeció y siguió colocando la
maleta.
-¿Que
Zac qué? ¿No os gustáis? Anna, dime que eso no es ninguna broma- suplicó el
cantante mientras que Anna se volvía para mirarle directamente a los ojos.
-No
estoy enamorada de Zac.
Tras
aquella confesión, Anna se volvió, triunfante, a recoger los últimos objetos
que había en la habitación.
Después
de varios minutos el timbre sonó levemente. Liam salió a abrir la puerta:
-Hola-
saludó una voz antipática y rígida. Era Guiomar.
-¡Hey
Guiomar! ¿Qué tal?- la rubia no contestó- eh… ¿Y tú te llamabas?- se dirigió a
la otra muchacha.
-Nicole.
Nicole Ellis- respondió ella, intentando respirar. Guiomar se resignó y entró a
la casa, empujando el hombro de Liam. Él lo comprendió al instante. Mientras
que Guiomar entraba en la casa dando pisotones, Nicole intentó peinarse y
secarse todo el sudor de la frente.
-Pasa-
le cedió el muchacho a Nicole. Y así lo hizo.
Se
escuchó un afónico grito en la habitación de Anna.
-¿Qué
ha sido eso?- interrogó Nicole, curiosa y a la vez asustada, una vez en el
cuarto de la italiana. Liam fue tras ella.
-¡No
puedes irte! ¡Dijiste que te quedarías todo el verano, Anna!
-He
cambiado de opinión… Lo siento, Guiomar, de verdad. Pero es necesario irme de
aquí.
-Quédate
en mi casa. Puedes trasladarte- sugirió, sabiendo el motivo de su marcha.
-¿Y
Bambi y Zac? No, Guiomar- Anna miró a la prima de Guiomar, sudorosa y cansada,
mirándolas con aprensión- además ya tienes una invitada.
-Oh
vamos, Anna. ¡Nos conocemos desde hace tres años y siempre hemos sido mejores
amigas! Por favor, te lo suplico.
-Ya
está decidido- decidió rotundamente. Se agachó para sacar dos papeletas de la
maleta- ya he sacado los billetes. Para Zac y para mí.
-¿Y
Bambi?- preguntó ella, angustiada.
-Ella
prefiere quedarse- vio que Liam iba a abrir la boca para añadir algo, así que
le interrumpió- tranquilo, lo he hablado con Niall. Se quedará en su casa.
-¿Pero
qué…? ¡Puede quedarse en mi casa, si así lo prefiere! No me importa- se defendió Liam, agobiado. Sin darse cuenta, empezó a llorar, se sintió fatal viendo a dos amigas discutir por culpa de él.
-¡Vamos,
Anna! Quédate, por favor…
-Anna
puede quedarse si quiere- irrumpió Zac la escena- pero yo me quiero ir de aquí.
-¿Pero
por qué? ¿Acaso no te gusta el sitio? ¿No te sientes a gusto aquí? – preguntó Guiomar,
volviéndose a la puerta donde estaba él.
Anna
evitó las palabras de Zac.
-Guiomar,
te guste o no, nos vamos mañana.
-¡¿Qué?!
¿Pero mañana? ¡Mañana no puede ser!- protestó Liam rompiendo a llorar de nuevo.
Anna
señaló las maletas, colocadas en fila y bien ordenadas, con todo a su sitio y
las cremalleras cerradas perfectamente. Su decisión no iba a cambiar.
~~~
La vio
situada en la puerta, esperándola. Estaba segura de que quería hablar con ella
acerca de…
-¡No me
lo puedo creer, Guiomar!- gritó Emma fuera de sí, reponiéndose del sitio.
Estaba esperándola en la puerta de su casa y por su aspecto parecía que desde
hace mucho.
-Hola-
saludó Nicole lo más neutral posible.
Emma la
miró y se acordó al instante, era la chica que abrazó a su novio. No podía
culparla, Harry era famoso.
-Hola.
Nuestro último encuentro no fue muy bueno, así que… Encantada- respondió la rubia,
alegre.
Guiomar
se alivió inmediatamente, Emma parecía haberse olvidado del tema que iban a tratar, pero
se equivocó:
-¡Eh,
quieta aquí! Te he estado esperando durante una hora para hablar contigo. ¿Por
qué le dijiste eso ayer a Marii?
Guiomar
dio un golpe a su muslo, ya sudado, y abrió la puerta de su casa con las llaves
mientras que Emma y Nicole entraron.
-No lo
decía en serio. Te lo juro, Emma- admitió Guiomar contrita una vez en la
habitación de la chica, las dos solas- Lo dije porque sabía que le cabrearía.
-Te has
pasado, hay cosas que te lo tienes que callar. Le ha afectado, y mucho. Me
llamó Clara.
-No lo
decía en serio…- repitió Guiomar- ¡No me controlé! Estaba realmente enfadada.
¡¡Marii sólo defiende a Liam porque le gusta!!
-Bueno…
Tú también defenderías al chico que te gusta.
-No.
¿Antes que a mi amiga? Jamás. Tú tampoco lo harías, te conozco.
-A lo
mejor es que cree que tiene razón- sugirió.
-¿Tú
crees? ¿Crees que Liam tiene razón?
-Bueno
yo… Liam tiene todo el derecho a enamorarse y desenamorarse de las personas,
Guiomar.
-¡No
dirías lo mismo si Harry te dejara!
-¡Guiomar,
basta! Eres muy cabezota. No tienes razón. ¡Pídele disculpas!
-¿Ah
no? ¿Y Marii sí tiene razón?- se cabreó ésta.
-No.
Marii no tenía ninguna razón al defender a Liam sólo porque le gusta. Tú desde
entonces sí tenías razón. Pero cuando dijiste que él jamás se fijaría en ella
la cagaste. ¡No debiste decir eso! No venía a cuento- aleccionó Em.
- Anna
es su amiga.
-Ten en
cuenta de que se conocieron hace poco. La conocimos cuando Anna estaba en
Italia y nos fuimos de gira con ellos sin Marii, que desde entonces no era tan
amiga nuestra. Se conocieron hace menos de un mes, cuando Anna vino a pasar el
verano aquí.
Los
músculos de la cara de Guiomar se tensaron.
-Es
como si Anna le hubiera “arrebatado” al chico de sus sueños- finalizó la
muchacha de ojos azules.
Su
amiga bajó la cabeza. Emma sabía que Guiomar no es de dar la razón, pero sabía
que en ese momento se sentía arrepentida.
-Entonces,
Marii y Anna nunca fueron amigas- susurró Guiomar.
Emma se
encogió de hombros.
-Quizá
sí, un poco. No lo sé.
-Emma…-
habló la mayor de forma monótona- Anna se va a Italia mañana.
La cara
de Emma cambió totalmente, desconcertada.
-No
puede ser.
-Y con
Zac. Creo que también sé el motivo de su partida.
-¿Por
qué? ¿Le ha pasado algo?- se preocupó.
-Antes
de salir, Liam me dijo que… A Anna se le escapó diciendo que él estaba
enamorado de alguien pero trató de cambiar de conversación así que no pudo
tratar más del tema.
-¿De
Anna?- sugirió Emma con voz dudosa.
-No.
Ella misma dijo que entre ellos no había nada- afirmó la joven, segura.
-Siempre
sospeché de que si había química entre ellos…
-Pero
este no es el caso- la interrumpió Guiomar, cogiendo el móvil- ¿quién es la
chica?
-O chico. Puede
ser gay.
Guiomar
puso los ojos en blanco.
-No es
gay, tonta. En serio, ¿quién será la chica?
-¿Por
qué te importa tanto?- preguntó Emma, resignada.
Guiomar
cerró los ojos y movió la cabeza a los dos lados.
-No
comprendes nada… ¡Seguro que será alguna de nosotras! Lo digo por Hayley, ella
nunca ha tenido novio y…
-¿Y
qué? ¡No la metas en líos, por favor! Tus ideas siempre son descabelladas y
finalmente nos metemos en líos. Ella no está enamorada de Zac.
-¿Y tú
que sabes?- preguntó ella, alzando una ceja.
Guiomar fue un momento a ducharse y cambiarse de ropa ya que estaba sudada de tanto correr hasta a la casa de Liam. Al volver, Emma había recibido un mensaje.
De: Harry.
Para: Emma. Hora: 13:23.
Me he enterado lo de Anna lo siento. Me lo acaba de
decir liam Por lo menos traigo buenas noticias…
sorpresa!! :D. Pasado mañana en mi casa a las cinco de la tarde. Guiomar Hayley
y Bambi tmbn estan invitadas. Liam Niall y Louis pasaran x sus casas. Bss, te
quiero :*
-¿Y
Marii y Belén? ¿No van?- preguntó Guiomar tras leer el mensaje por segunda vez.
-No sé.
Supongo que tendrán algo que hacer- dijo Emma, tranquilamente.
-También
se le ha olvidado mencionar a Zayn- se dio cuenta Guiomar.
-Se le
habrá olvidado, no se habrá dado cuenta.
-¿Qué
será? ¡Ay, no puedo esperar más!
-Habrá
que esperar dos días- sonrió Emma- siempre nos sorprende. Oye, hablando de
sorpresas: ¿sabes que Harry me va a llevar a Holmes Chapel?
-¡No me
digas! ¡Dios, siempre encontré muy gracioso la escena en que los padres conocen
a la novia de su hijo!
-Se
supone que eres mi amiga. No me hagas pasarlo mal, anda, que bastante tengo ya
con los nervios.
Guiomar
se rió.
-Anda
tonta, seguro que les caerás genial.
-Es
que… No sé, puede que piensen que no soy lo suficiente buena para su hijo. Ya
sabes, Harry es muy famoso y a lo mejor quieren a una modelo alta, guapa…
-Emma.
Para Harry eres perfecta, él te eligió. Y Anne y Mike le respetarán- Guiomar se
sorprendió de seguir acordándose de los nombres de la madre y el padrastro de
Harry en sus tiempos de directioner obsesionada- Estoy segura de que les caerás
bien. Serás una buena nuera- Emma se sonrojó.
-Cambiemos
de tema, anda.
-¿Sigues
teniendo miedo?- le preguntó.
-No,
ahora no. Gracias a ti, me has tranquilizado- ambas rieron.
~~~
-¿Y
recuerdas cuándo le robamos los helados al heladero?
-¡Oh
sí! ¡¡Cómo para olvidarlo!! Pedimos dos helados de chocolate y cuando nos lo
dio nos fugamos, ¡que malos éramos!- rió Justin al recordar una de sus
travesuras junto con Miley.
-Qué
momentos… Cuando fui a estudiar en EEUU te eché mucho de menos.
-Y yo
también te…
Como
sospechaba Miley, el timbre sonó.
-Es mi
hermana, seguramente- avisó Justin.
Miley
negó con la cabeza y se dirigió a la puerta. Como era de esperar, Helena la
miró asqueadamente. Miley le dirigió la misma mirada.
-¡Helena!
No esperaba verte- saludó el muchacho al ver a su novia sonriéndole con
dulzura- pasa, pasa. ¿Queréis merendar?
-No
grac…
-Sí, yo
quiero un sándwich- se adelantó Miley.
-Pues
yo también, sándwich vegetal- rectificó Helena, sonriendo de nuevo- ¿te ayudo a
prepararlo?
-No
hace falta- dijo Justin inocentemente- quedaros en el salón las dos, ahora
vuelvo.
Justin
se alejó de las dos chicas enfurruñadas. Miley miró de manera desafiante a
Helena.
-Sólo
has pedido un sándwich porque yo he pedido.
-¿Hay
algún problema? ¿Estás celosa?
-¿Yo? ¡Permítame
que me ría! Eres tú la que estás celosa- se burló Miley.
-Sí
claro. Es a mí la que me corresponde, chiquilla.
-¡¿Pero
qué dices?! ¡Yo no estoy…!
-Vale, lo que tú digas.
-Te odio- soltó Miley con voz llena de rabia.
-Quiero dejar una cosa clara, no somos amigas. Así que me da igual.
-¡Ya he
vuelto con tres sándwiches vegetales!- gritó Justin volviendo de la cocina. Al
ver a las dos chicas muy juntas enfrentadas entre sí, dijo:- ¿pasa algo?
-No-
respondió Miley esforzándose para poner su mejor sonrisa.
Helena
rodó los ojos y cogió un sándwich vegetal.
-¿Vemos
alguna peli?- preguntó el muchacho, sentándose en el sillón.
-¡Mejor
juguemos a la play!- sugirió Miley.
-A
Helena no le gustan los videojuegos.
Helena
sonrió triunfante. Miley masculló algo inteligible.
-¿Vemos
Titanic?- preguntó la novia de Justin
mientras veía las películas que tenía éste.
-Muy
cursi. ¿El señor de los anillos?- le
contrarió la otra chica.
-¡Es
larguísima!
-¡Titanic también es larga!- vociferó
Miley, fuera de sí.
-¿Pero
qué os pasa a las dos? Tranquilizaos un poco. ¿Did you hear about the morgans??- interrogó, evitando las contestaciones de las dos jóvenes.
-Vale-
dijeron las dos al unísono.
Resultó
que la película era puro aburrimiento. A los cincuenta minutos Helena se tuvo
que ir ya que había quedado con su mejor amiga Cassandra. Una vez que Miley y
Justin se quedaron solos, apagaron la tele, habían aprendido la lección de no
ver la película nunca más.
-Y
bueno, ¿Qué te ha parecido Helena?- preguntó el chico.
-¿Por
qué me lo preguntas?
-Eres
mi mejor amiga. Quiero tu visto bueno.
Miley
torció la nariz.
-Pues
la verdad es que no me cae bien.
Justin
se llevó un chasco.
-Bueno,
al principio es un poco borde con los desconocidos. Tiene mucho carácter, pero
en el fondo es amable. Cuando se abre puede ser una de las personas más buenas
que has conocido.
-¿Ella?
No lo creo. Quiere aprovecharse de ti.
-¿Por
qué iba a aprovecharse de mí, Miley?- soltó Justin molesto ante la afirmación
de su mejor amiga.
-No sé,
será porque eres universitario, guapo, alto, atractivo…- dijo Miley
sarcásticamente.
-Basta
ya de cuentos. ¿Qué te pasa? Tú no eres así.
-¿Qué quieres
decir?- dijo la chica realmente cabreada.
-Cuando
salí con Aimee eras muy simpática con ella. Siempre íbamos los tres juntos a
cualquier lado, ¡incluso os hicisteis muy buenas amigas!- explicó Justin
contrariado- y con Helena haces lo contrario. Que sepas que por ti no voy a
cambiar mi opinión sobre ella.
-No he
dicho eso. ¡Simplemente me cae mal y punto!- chilló.
-Pero
me gustaría que mi mejor amiga y mi novia se llevasen bien, Miley.
-Lo
siento mucho, pero te estoy siendo sincera.
-Tus
sinceridades son una mierda. No sabes cuánto la quiero… Me duele que digas eso.
Miley
creyó que llegó al límite. Se limitó a mirar a Justin mientras recogía las
cosas. Finalmente salió de la casa no sin antes decir un “adiós” con voz seca.
Fuera, sin moverse de la cancela, Miley se quedó pensativa. Después de unos
minutos llegó Emma tatareando una canción que no conocía.
-¡Hola!
¿Ya te vas?
-Eh…
Sí, sí. Ya me iba, se me hace un poco tarde- dijo ella atropelladamente,
saliendo de la cancela.
-Puedes
quedarte a cenar si quieres- insistió Emma abriendo la puerta con sus llaves.
-¡NO!-
se apresuró a decir Miley, Emma cerró la puerta al instante asustada- no- repitió
algo más calmada- tengo mucha prisa.
Emma la
vio alejarse.
-¡Ah y
por cierto! ¡¡Me he enterado lo de mi hermano!!
























