domingo, 29 de septiembre de 2013

58- Sueños cumplidos.


-Pasa- cedió Harry con una gran sonrisa plantada en su cara. Sus ojos brillaron al verla.

Emma le dio un corto beso en los labios y pasó con varios libros y hojas sueltas mal ordenadas entre el brazo y el pecho.
 
-¿Te sirvo algo?- le preguntó Harry mientras avanzaba hacia el salón donde se había sentado ella en una de las sillas.
 
-No, gracias- respondió ella abatida, dejando caer de una vez las hojas impresas y arrugadas en la mesa de madera bien pulida de Harry. Se colocó un mechón detrás de la oreja y empezó a bufar. 
 
-Tranquila- rió Harry viendo lo nerviosa que podía llegar a ser su novia- me recuerdas a Marii.
 
Emma esbozó una pequeña sonrisa.
 
-Harry, ayúdame a matricularme en una universidad.
El muchacho asintió enérgicamente y se sentó a su lado.
 
-A ver: ¿Qué es lo que te gusta hacer?
 
-Pues… Me gusta escribir, por ejemplo.
 
Harry resopló angustiado y se llevó una mano en la frente, pensando en alguna carrera universitaria para que Emma se pudiera matricular.
 
-¿Antes que querías ser?

-De pequeña quería ser astronauta, a los doce años quise ser periodista.
 
-¿Astronauta? ¿Tú?- se burló Harry. Intentó no reprimir ninguna risita mientras que Em le miraba amenazadoramente. Finalmente el cantante rió escandalosamente.

-No te burles. ¿Y tú que querías ser antes de ser cantante, eh?
 
-No era un buen estudiante- Harry sacó la lengua y guiñó un ojo- trabajaba en una panadería.
 
Emma estalló a carcajadas. Harry frunció el ceño y siguió mirando los folios que trajo la joven. Era una lista de carreras.
 
-¿Escritura Creativa?- saltó.
 
Emma se revolvió del sitio y miró el folio junto con Harry.
 
-La Licenciatura en Escritura Creativa y Literatura prepara a los alumnos para enfrentarse al vasto mundo laboral que ofrece la literatura como el campo editorial, los medios de comunicación, la docencia. la investigación, las instituciones culturales, y todas aquellas que requieran de la creatividad surgida del conocimiento y el amor por las palabras y la escritura.
 
Ambos se miraron.
 
-¿Te gusta?- preguntó Harry al fin.
 
Emma cogió el portátil que Harry tenía en la mesa y buscó información acerca de la carrera.
 
-Harry- dijo ella firmemente- voy a estudiar esta carrera, ¡es perfecta!… ¡Oh!
 
-¿Qué pasa?- preguntó él, sobresaltado.
 
-¡¡Universidad de Sheffield!!
 
-He oído que esta universidad es muy buena, una de las mejores…
 
-No, Harry. No lo digo por eso- y empezó a reírse sin razón alguna. Harry la miró raro- también está la carrera de Arquitectura del paisaje.
 
-¿Y…? ¿Tú quieres…?
 
-No- interrumpió de nuevo- Guiomar quiere estudiar Arquitectura del paisaje, así que podemos ir juntas.
 
-¡Me alegro!- dijo Harry, sonriente. Se sintió a gusto haber ayudado a su novia.
 
-Muchas gracias Harry, eres el mejor- corroboró Em.
 
-Ya lo sabía- fanfarroneó Harry.
 
-Oh no- la sonrisa que esbozó Emma unos segundos atrás se apagó. Su semblante demostraba una visible tristeza.
 
-¿Qué pasa?
 
- £10,940 por año, Harry. Yo no puedo permitirme eso- se le quebró la voz- tendré que buscar otra universidad- añadió con una sonrisa fingida.
 
Harry la miró dulcemente con una media sonrisa.

-No seas tonta. ¿Para qué tienes un novio millonario?
 
-Harry… Sé hasta dónde quieres llegar y no. No te dejaré que lo pagues.
 
-Cabezota. ¡Te lo voy a pagar y ya!- gritó él, mirándola a los ojos.
 
-Cabezota tú. El dinero es tuyo, Harry.
 
El muchacho arqueó una ceja.
 
-Me sobra dinero, de verdad. Me alegra saber que mis personas queridas consigan lo que se propongan- susurró, arrastrando las palabras- y más si les he ayudado yo. Me alegraría mucho saber que te he ayudado en esto.
 
-Pero Harry yo…
 
-Calladita estás más guapa- le cortó él plantándole un beso en la boca.

                                                                        ~~~


Nicole caminaba silenciosamente por las llenas calles de Londres. Llevaba dos bolsas de compras, una de colorines a rayas y lunares y la otra de flores de color lila y gris; y varios globos de distintos colores en la otra mano. Vio a bastantes caras conocidas que fueron a la fiesta de ayer, pero ni la saludaron. Hasta que de pronto, uno la saludó:
 
-Hola- era un chico bajito, mono, de ojos marrones y aparentemente simpático. Nicole sonrió ampliamente al verle.
 
-Hola eh… Vaya, no me sé tu nombre.
 
-No te lo había dicho- rió él tendiéndole una mano- Thomas.
 
-¡Ah, hola Thomas!- le saludó ella sin tenderle la mano debido a  las manos ocupadas, él lo entendió y se metió la mano en el bolsillo del pantalón- yo soy Nicole. Nicole Ellis.
 
-Vaya, orgullosa de tu apellido, ¿eh?- bromeó él. Ella también sonrió- ¿Por qué tienes globos? ¿Es el cumple de alguien?
 
-Sí, el mío. Pero como nadie se acuerda, pues me autofelicito.
 
-Pero… ¿Y tus amigas? En la fiesta vi que estabas acompañada de Guiomar, ella debería saber tu cumpleaños…
 
-Es mi prima- respondió ella con una sonrisa forzada- y no, no lo sabe. No tengo amigos aquí.
 
-¿No eres de aquí?- preguntó él, algo angustiado de que una chica como ella no tuviera un cumpleaños decente.
 
-Soy de Escocia.
 
-¿Y tus amigos de allí no te felicitaron?
 
-Tengo prisa- respondió ella aturullada, sujetando bien las bolsas- adiós. Ya te veré algún día.
 
-Sí, ya te veré.

                                                                          ~~~


Se escuchó el esperado timbre. Guiomar se sobresaltó y salió disparatada de su habitación a la de su prima Nicole: no estaba. Era de esperar, ya que siempre salía a dar paseos. Se encogió de hombros y bajó abajo.
Su padre (hoy era uno de los pocos días que libraba) abrió la puerta y dio la bienvenida a Marcos.
 
-Hola, señor Brandon.
 
-Llámeme Joshua por favor, ya no trabajas para mí- señaló el hombretón riéndose y tendiéndole la mano. Él hizo lo mismo y miró a Guiomar.
 
Después de que Cassandra volviera con Marcos, él la perdonó ya que parte de la culpa la tenía él; todo volvía a ser como antes… O no.
 
-Hey.
 
-Hola Marcos Bill- sonrió ella dándole dos besos, uno en cada mejilla.
 
Él puso los ojos en blanco y dijo, después de miles de veces:
 
-Marcos, por favor. 
 
Guiomar se rió al recordar aquellos momentos y se llevo las manos a la boca, después ambos subieron, dejando al señor Brandon solo.
 
-Hace tiempo que no paso por aquí- comentó él echando un vistazo a la casa, mientras subían por las escaleras.
 
-Sí, han sucedido tantas cosas…
 
-Ya. Ahora tendré que orientarte un poco por las carreras de la universidad- dijo él abruptamente entrando al cuarto de la chica.
 
-Creo que he escogido el adecuado. 
 
-¿Cuál?

-Arquitectura del paisaje.
 
Marcos alzó las cejas.
 
-¿No te gusta? ¿No es buena carrera?- se alarmó Guiomar.
-Es perfecta. Me encanta el paisaje, creo que es un buen trabajo- le explicó él, acariciando su nuca- todo tiene un pero.
 
-¿Qué pero?
 
-A ti no te gusta la historia. Y para estudiar la carrera tienes que saber mucha historia… Tendrás que aprender la arquitectura de los romanos, de los griegos y más. Te será difícil.

Guiomar bufó ruidosamente, echando la cabeza para atrás.
 
-Lo sé. Estoy decidida a que me enseñes. Aprobé historia gracias a ti.
 
Marcos enrojeció y movió las manos diciendo que no era nada.
 
-Entonces, ¿quieres clases de historia, no?
 
-Ajá. Lo necesito.
 
-Perfecto, pues hoy empecemos un poco, ¿quieres? 
 
Guiomar asintió y abrió el amplio armario para sacar el libro de historia de la mochila que llevaba tiempo sin tocarla. Varios recuerdos aburridos se almacenaron en la cabeza de Guiomar al tocar el libro, que estaba bastante usado.

                                                                                          ~~~

Pasaron cuatro días. Guiomar, Emma y Hayley se matricularon juntas en la Universidad de Sheffield. Guiomar escogió la carrera de Arquitectura del paisaje, como quería. Emma decidió estudiar Escritura Creativa; mientras que Hayley escogió Administración de Empresas. Nicole, que estudiaba Periodismo en segundo año, fue a la misma universidad que su prima y sus amigas. Los de ciencias, en cambio, irían a estudiar en la Universidad Imperial College (fueron muchos de los alumnos seleccionados del Noon High). Marii quiso estudiar Bioquímica, una de las carreras más difíciles; Belén estudiaba segundo año de Medicina Veterinaria al igual que Miley; Helena quiso estudiar Artes junto con Justin (sólo que él estudiaba en segundo año, mientras que la joven en primero).  Por último, Ingeniería civil y medioambiental sería estudiada por Cassandra. Ella era la única que iría a otra universidad ya que no podía permitirse estudiar allí debido a los precios altos.

-Harry, tienes la corbata mal puesta.

El chico bufó e intentó ajustársela pero lo único que hizo es estropearlo aún más haciendo un lioso nudo.

-A ver, trae- se ofreció su novia.

-¡TE ESTOY DICIENDO QUE TE TIENES QUE ESPERAR!

Emma dio un respingo y Harry abrió los ojos. ¿Quién acababa de pegar un grito?

-Es April, tranquilo- le susurró ella mientras daba un último nudo bien hecho a la corbata.

-¿Y por qué…?

El sonido del timbre interrumpió su pregunta. Emma terminó de deshacer los nudos que había hecho Harry y hacer nudos bien hechos y salió de su habitación, sus hermanas también salieron del suyo y corrían para saber quién iba a ser la primera en abrir la puerta. Harry hizo lo mismo.

-¿Quién es ese chico?- preguntó él al estar al lado de su chica, que estaba boquiabierta. En la cancela había un chico rubio de ojos marrones y pelo a lo Justin Bieber que no paraba de mirar a April.

Ella lanzó un suspiro de triunfo y miró a su hermana.

-Ahora tienes que admitir que eres un marimacho.

-Espera, espera, espera- habló Aroa atropelladamente y miró al chico- ¿mi hermana no te ha pagado para que gane la apuesta, verdad?

El chico rió y negó con la cabeza. O eso, o era un tic para colocarse bien el flequillo. La verdad es que aquel niño le sonaba demasiado a Emma. Decidió apartar aquel pensamiento de la mente.

-¿No te ha drogado?- él volvió a negar con la cabeza, mirándola de una manera rara- ¿estás seguro? ¿Nada de nada? ¡No puede ser!

El chico miró a los dos adultos aburrido y se dirigió a su “novia”:

-Vamos a dar una vuelta.

April iba a abrir la boca pero se lo pensó mejor y asintió. Salió de la puerta, sonriente.

-Eh, tú no te vas a ningún lado- la reprendió su hermana, tirándola hacia ella.

-¿Por qué? Tú no eres su madre.

Emma y Harry se quedaron pasmados ante la mal educación del chico. Emma dirigió una mirada de soslayo a su hermana pequeña.

-April, tú no te mueves de aquí. Papá y mamá se han ido a un museo y tengo que cuidar de ti hasta que venga Justin- se negó rotundamente.

April miró al chico y volvió a mirar a su hermana.

-Por favor- soltó.

-Si Emma dice que no, es que no- dijo Harry, agachándose hasta estar a la misma altura que la niña- tienes que obedecerla. No puedes ir con un desconocido…

-¡No es un desconocido! ¡Es mi novio!- chilló ella furiosamente, cogió de la mano al muchacho que masticaba chicle, desganado- Antes me caías mejor, cuando me dabas la razón.

Emma puso los ojos en blanco y se dirigió a Aroa:

-Dile a tu hermana que ha ganado la apuesta.

Aroa rodó los ojos, mordiéndose las uñas.

-Soy un marimacho.

April sonrió triunfante y la rabieta se le pasó volando. Se dirigió al chico y le dijo neutralmente:

-Alfie, puedes irte. Hemos cortado.

Emma se atragantó con su propia saliva.

-¿Alfie? ¿El hermano de Miley?

-¡Sí! ¿Recuerdas que pedí a Justin que me llevara a la casa de Miley a visitarles? Pues le conocí.

-Oye, ¿cómo que hemos cortado?- frenó el chico, confuso.

-April, no puedes hacer eso. Eres una niña- le regañó Emma, sin hacer caso al comentario de Alfie.

-¡No puedo quedarme de brazos cruzados mientras Aroa se ríe de mí!- le gritó ella.

-¡No puedes cortar conmigo! ¡Soy yo la que corta con las chicas!- chilló Alfie, pero se mezcló con la voz de Aroa que resonaba mucho más.

-¡Eres muy infantil!

-¡Cállate! ¡Un chico súper guapo está por mí y tú eso no lo puedes hacer!- debatió la otra gemela.

-¡Ya no me gustas!- finalizó el hermano de Miley.

-¡Basta ya! No podéis pelearos más. Los vecinos nos van a oír- dijo Harry, apoyando su mano sobre el hombro de April.

-¡Jason es mucho más guapo que él!

-¡Ya vale! ¡¡Iros a vuestro cuarto!!- cortó Emma, tirando a Aroa tras sí.

-¡Sí já! Como que te lo crees tú- polemizó April ante el comentario de Aroa.

-¡Sois una familia muy rara!- se enrabietó Alfie- ¡me voy de aquí! ¡April, hemos roto!

-¡Pero si yo te he dejado primero!- vociferó ésta por encima del hombro del rubiales, que se disponía a marcharse de la casa.

-¡Dale un beso a tu hermana de mi parte!- bramó Emma, cerrando la puerta- ¡Os la vais a cargar!

Aroa y April se escaquearon, yéndose a la habitación.

-Emma, tranquilízate. A su edad es normal- rió el cantante.

-Ya han sobrepasado los límites. ¡Siempre discutiendo! Y encima trae a un chico sólo para ganar una apuesta. ¿Qué será lo próximo?

La puerta de la casa se abrió de nuevo y por ella salió Justin.

-¡JUSTIN! ¡Encárgate de ellas y procura que no se escapen de casa!- respondió Emma, rodando los ojos.

Él la miró de hito en hito. Después miró a Harry.

-No preguntes- se limitó a decir Harry para evitar otra escena como la anterior.

-Vale- respondió parpadeando- ehh… Me voy a mi cuarto.

-Adiós- se despidieron los dos.

-¿Tienes todo preparado?- le preguntó Emma, a lo que Harry asintió- Bien, vamos.

Ambos salieron de la casa, dejando a Justin y las gemelas solos y entraron al coche de Harry que se encontraba aparcado enfrente de la casa de la chica.

-Recuerda que tienes que venir a mi casa. Tengo que presentarte a mi familia- dijo Harry, viendo la reacción de su novia- en agosto.

-¡Me muero de ganas!- gritó ella aunque se notó cierto pavor.

-¿Qué pasa?

-Nada, ¿por?

Harry arqueó las cejas y su novia apartó la mirada.
-¿Nunca has pensado en comprarte un coche más grande?- intentó cambiar de tema.

-No. Sabes que no me van los coches- rió Harry distraído por el repentino cambio de tema- ¿tanto te gustan?

-¡Amo los coches! Y lo sabes.

Ambos rieron nerviosos. Ambos se trasladaron varios meses atrás donde Emma fue a casa de Harry a ayudarle a arreglar su coche y Taylor vino improvisadamente.

-¿Y los chicos?- preguntó ella tras diez minutos de silencio en el coche.

                                                                      ~~~

Dejó su taza de café cortado en la encimera y miró a Anna, en ese momento estaba hablando con Bambi sobre su serie favorita: Gossip girl.

-Anna, quiero hablar un momento contigo- frenó Liam la conversación animada entre las dos amigas.

Anna le dirigió una mirada descorazonada a Bambi, que se levantó de la silla y se fue al salón.

-Dentro de nada me tendré que ir. En estos últimos días nos hemos estado evitando y…

-Liam, que sea rápido- eludió la morena despedazada.

-Bien. Anna, diga lo que diga, pase lo que pase, quiero que sigamos siendo amigos. ¿Vale?

Anna casi se cayó de la silla. Se descolocó y miró a Liam.

-Yo ya no siento nada por ti… Lo nuestro ha sido un error, Anna.

Ella no supo que decir, no encontró palabras para decir algo en este momento. Se quedó muda, con los ojos como platos y la boca abierta. Liam la miró con tristeza y salió rápidamente de la cocina.

Tres minutos después, Bambi y Zac entraron en la cocina.

-¿Qué te ha dicho?- preguntó la joven, esperanzada.

-¿Quieres un café?- le preguntó a Zac, evitando la pregunta.

Él asintió.

Sus manos suaves temblaban al coger la tetera.

-Anna…

A Anna le temblaba tanto la mano que la jarra se le cayó y se hizo añicos.

-Yo lo haré, Anna- dijo Zac inmediatamente, apresurándose a limpiar el suelo.

-Hay otra en el aparador- dijo Anna sentándose y limpiándose la frente con la manga. Zac miró a Bambi, que le devolvió una mirada de desesperanza.

Anna tragó saliva. Sus ojos recorrían la habitación buscando algún retazo de esperanza.

-Tranquila. El mundo no se ha acabado- susurró el muchacho con delicadeza.

Anna no lloró ni se arrojó al cuello de sus amigos. No parecía saber dónde se encontraba ni que hacer. Resultaba más trágico verla así que llorando.

-Quiere que seamos amigos. Amigos…- murmuró como si esa palabra fuera tóxica.

-Ya verás cómo te recuperas. No puedes estar así- parló Bambi muy asustada.

-Quiero volver a Italia- declaró Anna, derrumbándose una vez más delante de sus dos amigos.

                                                                             ~~~

-¿Y Liam?- interrogó Zayn asombrado.

-Siempre es el primero en llegar a los ensayos. ¡Él siempre es puntual!- desgañitó Louis.

-Mirad, ahí llega- les comunicó Emma, señalando a un chico con gafas de sol montado en un coche azul.

-¡Ya era hora!- le reprendió Niall cuando Liam estuvo junto a ellos.

-Perdonad. Es que… Le confesé a Anna todo en el último momento.

Todos los de su alrededor palidecieron, inquietos.

-¿Cómo se lo ha tomado?-preguntó Emma, alarmada.

-No sabía que decir… Se ha limitado a mirarme y… No sé cómo se lo ha tomado.

Emma se afligió. Harry lo notó y le pasó un brazo alrededor de sus hombros.

-Tranquila, lo superará- le susurró en el oído.

-Emma- reclamó Niall desasosegado- condúcenos hasta la recepción.

Todos se habían reunido hoy. Y el motivo es que era, tal y como prometieron los chicos, que irían a visitar a los niños enfermos del hospital en el que residió Emma un mes atrás.

Al llegar a recepción, Emma les explicó a los doctores el motivo de su visita. Ellos asintieron, conmocionados y les llevaron a la planta tres: donde dormían los niños con cáncer.

-Ahí hay niños que padecen cáncer de todo tipo. De tres a diecisiete años.

Ellos deambularon por el largo pasillo, que conducían a varias habitaciones donde los niños les miraban curiosos, hasta llegar a una habitación con una pequeña pista con un ambiente bastante animado. Las paredes eran rosadas y había ventanas muy grandes. La sala era rectangular y perfecta para ellos.

-Aquí es donde vienen personas invitadas, mayoritariamente son teatros o vienen payasos. De vez en cuando hay talleres de manualidades- la doctora que les acompañaron durante todo este tiempo se enterneció y prosiguió-: pero nunca han venido una banda o cantante a cantarles.

Los chicos y Emma se turbaron. Se sintieron vulnerables.

-Quedaros aquí. Voy a traer a los niños. Les van a encantar- proclamó la doctora aspirando aire y sorbiéndose los mocos.

Una vez que la doctora se fue, todos los músculos de los jóvenes se aflojaron. Harry y Emma vivieron una experiencia parecida a la del otro día, pero sólo fueron a visitar a tres enfermos por su apretado horario.

-Yo… No sé qué decir- musitó Niall notablemente emocionado.

Varios doctores con trajes de color blanco con varios dibujitos trajeron cinco pedestales y micrófonos. Lo colocaron en fila en la pista. Finalmente les sonrieron respetuosamente y se marcharon.

Los chicos se subieron al pequeño escenario. Emma fue colocando sillas enfrente de la pista y se sentó en una silla apartada para observar a los chicos cantar.

Cinco minutos después, la misma doctora de antes vino con muchísimos niños detrás suya en fila. Muchos de ellos estaban curiosos, algunos daban saltos de alegría y a una niña casi le da un ataque al ver a los chicos.

-¡One Direction!

-¿Quiénes son?

-¡Oh, Niall! ¡Louis!

-¡Mirad, ahí está Zayn!

Varios les reconocieron, la mayoría eran niñas y otros se preguntaron emocionados que qué iban a hacer y quiénes eran. Una vez que todos los niños, de todas las edades que indicó la doctora, se sentaron en las sillas que colocó Emma, Louis anunció:

-¡Hola chicos! Muchos de vosotros nos conocéis- varias niñas soltaron grititos de emoción- bueno, somos una banda. Yo me llamo Louis y éste es Zayn. El rubito de ahí es Niall y el del pelo rizado Harry.

-¡Y yo soy Liam! Tengo un nombre guay- se mostró superior, bromeando.

Un niño gritó diciendo que él también se llamaba Liam.

-Somos One Direction, ¿y sabéis para qué hemos venido?

Los niños negaron ante la pregunta de Harry.

-A cumplir vuestros sueños- respondió Niall ilusionado.

-Los sueños se cumplen- sonrió Zayn- nuestros sueños se cumplieron. ¿Qué soñáis vosotros?

Muchos niños pequeños levantaron la mano, emocionados.

-A ver, dime tú- señaló Harry a un niño calvo y con un aparato en el pecho.

-De mayor quiero ser cocinero. Me encanta cocinar.

-¡A mí me gustaría conocer a Selena Gomez!- chilló una niña de unos once años.

-¡Yo ya he cumplido mi sueño!- rió otra chica bastante mayor, mirándoles con intensidad.

-¡Bien! Algún día saldréis de aquí y cumplís todas las tareas que queréis hacer- dijo Harry.

-¡Nada es imposible!- chilló Niall, y todos los presentes aplaudieron. Todos menos una niña.

Muchos niños se encogieron de hombros, inquietos y ansiosos. Las niñas enfermas eligieron varias canciones. Empezaron por Forever Young.

Forever young,
I wanna be,
Forever young (forever),
Do you really want to live forever (forever),
Forever (forever),
Forever young...

Hubo un grandioso arranque de aplausos. Muchísimos enfermos se levantaron (los que pudieron), las chicas lloraron de la emoción. Todos estaban conmocionados por la letra de la canción, incluido One Direction y Emma.


-¿Podéis cantar What makes you beautiful?- preguntó un niño tímidamente, como si temiera que One Direction les iba a comer.

One Direction aceptaron la propuesta. Tras conversar con los niños varios minutos más, empezaron a cantar su canción más exitosa del momento.
 
Al terminar la canción, todos los niños aplaudieron visiblemente emocionados. Incluso algunos niños llegaron a llorar, pero no tanto como las niñas. Cantaron un par de canciones más y al final los chicos firmaron autógrafos conmovidos por la gran experiencia ya que los niños se lo pedían a voces. Algunas niños (mayoría niñas), los más valientes, se atrevieron a hacerse una foto con sus ídolos. Una vez que se fueron todos (Emma incluido), Zayn tomó la palabra:

-Vaya tela.

Niall fue a secarse las lágrimas que todavía le quedaban en la cara.

-Lo que daría para que todos esos niños se curaran…

Harry asintió, entristecido. Todos lo siguieron.

En una de las habitaciones del hospital se encontraba Emma. Esa era la habitación, agradable y con un toque de ambiente casero, de Jamie.

-¿Qué tal te encuentras?

-Genial. Voy mejorando- objetó él sonriente y pálido, como siempre- me han dicho que he mejorado muchísimo. Si ven que sigo mejorando, me sacan de aquí.

-¡Eso es genial! Me alegro muchísimo por ti- se alegró Emma, feliz.

-Lo tuyo sí que ha sido genial. Al enterarme de que saliste del hospital y saliste viva, fue un gran alivio y alegría para mí.

Emma le sonrió agradecidamente.

-Ya verás cómo saldrás de esta- le animó de nuevo la muchacha.

Él asintió, complacido. Y acto seguido dijo:

-Eres una persona increíble y única. Cuando trajiste a tus amigos aquí, al hospital, para cantar a todos los niños… Ha sido fantástico, tuve un subidón de adrenalina al sentirme de nuevo en casa. Creo que desde hace un año no me he sentido así.

-Gracias- se emocionó ella, deshaciéndose la coleta de cabello ya que se moría de calor.

-Emma- habló una voz calculadora- los chicos te esperan abajo. Será mejor que vayas.

La chica se giró para ver al doctor, asintió y se levantó no sin antes despedirse de Jamie.

                                                                         ~~~


-¿Que Liam hizo qué?- aulló Guiomar incrédula.

-Lo que oyes.

-¡No me lo puedo creer!- chilló de nuevo, alucinada por la noticia que le acababan de dar- pero… ¿Cuándo?

-Esta misma mañana- dijo Clara, fregando los platos en la cocina. Mientras que Hayley, Marii y Clara estaban sentadas en la mesa circular donde comían la familia López.

-Nos llamó Niall esta mañana al enterarse- le informó Marii, tratando de contenerse.

Hayley agachó la cabeza, sabía lo mal que lo estaba pasando su mejor amiga.

-Además, Liam nos lo dijo.

-¿El qué os dijo?- preguntó la rubia, saliendo de su trance.

Silencio. Sólo se oía los golpes que hacía Clara al fregar.

-Hace cuatro días. En casa de Zayn- le informó Hay retomando la palabra- dijo que todo fue un error.

-Un error. ¡Un error!- gritó Guiomar condolida- tengo que visitar a Anna.

-Ya la llamé esta mañana- se apresuró a decir Hayley- Bambi cogió el teléfono y dijo que era mejor no molestarla. Zac y ella también se han mantenido al margen, está muy molesta y triste, deambulando por la casa sola.

-Y como para no estarlo. Ese Liam… Ese Liam…- tartamudeó sin encontrar la palabra adecuada- ¡debería haber tenido más cuidado!

-No es su culpa- le defendió Marii, acariciando su cabello- él no lo sabía. Cuando vino a pedirme ayuda para conquistarla, se le veía muy enamorado.

-Pero no lo estaba- le contradijo su amiga.

-¿Y tú cuántos corazones has roto, Guiomar?- saltó la hiperactiva.

La rubia se calló. Pero volvió a abrir la boca:

-Muy bien. ¿Sabes? No hace falta que defiendas a Liam sólo porque te guste. Él jamás se fijará en alguien como tú- escupió incontroladamente.

La realidad le golpeó a Marii en la cara como una bola demoledora. Se escuchó un plato caer, produciendo un golpe sordo y Clara la miró petrificada, sin encontrar palabras. Hayley cerró los ojos mientras rezaba mentalmente que no se produjera ninguna pelea. Pero no fue así:

-Vale. Ya ha sido suficiente por hoy- dijo Marii duramente- márchate de mi casa.

-¿Me estás echando?- preguntó Guiomar con un hilo de voz, alucinada por la reacción de su amiga. O ex-amiga…

-Sí. Lárgate de mi casa. ¿Te lo repito?

Guiomar miró a las dos chicas restantes en busca de ayuda. Clara negó con la cabeza y Hayley abrió la boca, pero rápidamente la cerró tras una mirada amenazadora de Marii. Y sin más, Guiomar se marchó del chalet, dando un porrazo al cerrar la puerta.

Sin previo aviso, Marii se subió a su habitación mientras las lágrimas caían rápidamente. Abrió la puerta de su cuarto y se encontró a Belén, tendida en la cama con una computadora enfrente, sin parar de sonreír. Al notar la presencia de Marii se giró hacia ella.

‘¿Qué ha pasado? ¿Por qué lloras?’

Marii se derrumbó y empezó a sollozar incontroladamente. Belén la abrazó, le secó las lágrimas y giró el ordenador a su alcance. Ahí estaban sus otros dos mejores amigos de España: Sergio y Jordina mientras que la saludaban en la cámara.

8 comentarios:

  1. Me han encantado lo que han echo los chicos.
    Cantar a los chicos lo que pedían, firman autógrafos, se hacen fotos... ECT
    Lo que no me gusta es lo de Guiomar.
    ¿Por qué le ha dicho eso a Marii?
    Me cae muy bien (Guiomar) pero si fuera Mari llegaría y le diría que no me mirará a la cara nunca mas.
    Besos, Clau.
    Karen

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  2. Me encanta Clau <3<3<3
    DIOS, LOS CHICOS SON TAN MOMOS MUERO.
    JODER, LIAM NO TIENE TACTO ALGUNO, ¿O qué? Pobre Anna :"(
    Guiomar es muy bruta, pobre Marii. Marii es ESTUPENDA.
    Me encaaaaaaanta, LO AMO, ESCRIBES TAAAN BIEN. BESOS <3

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  3. Aahah me encantaaa.a. harry y emmaaa pagandole la uni.. ahah q monos. Jajaja liammm aahhhh annnee. Jajajjaa bueno pasat por mi blog besos xxxx

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  4. hija de mi vida me ha requete encantado!!! Harry es muy mono, le ha pagado la uni a Emma, que monosos. Liam se ha pasado, no me ha gustado como se lo ha dicho, pobrecita Anna, espero que se recupere pronto y este con Zac. Guiomar también se ha pasado con Marie que cambien pobre. La prima de Guiomar también me da pena, no celebran el cumpleaños con ella y el concierto a los niños con cancer ha sido muy asdfghjklñ, dios amo esta novela, cada vez que subes voy corriendo a verlo, es increíble, ninguno me engancha tanto ;)

    UN BESO GUAPA!! ^^

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  5. Diiiiooooss, es tan IMPRESIONANTE, me encanto este capitulo, Pobre Nicole, nadie la recuerda su cumple, ni sus amigos de Esocia, muy raro que no feelecitan. Pobre :( Me gusta mucho Thomas. Y Liam no me gusto nada de esta parte, cuando dijo a Anna, me da pena, ahora quiere volver ITALIA, por su culpa.. Y lo de niños cancer, meda pena, me emocione. Guiomar BRAVO, aunque se ha pasado, me da igual, Liam ha hecho daño a Anna, y Marii la apoya por su amor.

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  6. ¡Hola guapa! Aquí estoy ^^
    Guau, qué capítulo tan bonito y triste a la vez :O Me ha parecido todo un detalle que Harry quiera pagarle la universidad a Emma, es todo un detalle pro su parte ^^
    Lo de Nicole no me ha parecido bien, ¿cómo es posible que nadie la haya felicitado? Esperaba que le hicieran una fiesta sorpresa o algo, pero luego leí lo de "pasaron cuatro días" y me quedé a cuadros. ¡Pero si Nicole es fantástica! D: ¿Cómo puede alguien olvidarse de su cumple, y sobretodo sus parientes y amigos?
    Guiomar y Marcos son un amor :3 Sugiero llamarlos "Guiomarcos."
    Las apuestas de Aroa y April son muy graciosas XD ¡Y me encantó que One Direction cantasen para los niños con cáncer! Ésa parte fue triste y preciosa a la vez, me alegró mucho ver que los hacían felices :3 También me gustó saber que Jamie va mejorando, por un momento ya pensé que había muerto o algo del ataque :C (Ya, soy muy paranoica.)
    También creo que Liam ha sido un poco directo y duro con Anna :C
    Pero más dura ha sido Guiomar con Marii. ¿Por qué la trata así? Me ha dado mucha pena. Guiomar es un gran personaje, no entiendo por qué ha hablado de ésa forma. Pobre Marii, espero que ella y Guiomar se perdonen...
    Un abrazo enorme y enhorabuena por otro capítulo precioso ^^
    ¡Un beso guapa!

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  7. me ha gustado mucho. Estoy de acuerdo cion raquella, me gusta guiomarcos :) y ademas ni marii ni guiomar tienen razon porque marii siempre esta apoyando a liam porque esta enamorada, eso no es justo y guiomar tiene razon pero se ha psado tres pueblos al decir que liam jamas se enamoraria de ella
    un beso :)

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  8. Oh dios!!
    En serio el capitulo ha estado super bonito pero admito que lo que mas ha llegado a mi corazoncito a sido el conicerto que les dieron a esos niños. Me he emocionado mucho en esa parte, ha sido algo precioso y muy bonita idea.
    (Siento no haberte comentado en los otros capis ni antes, pero el wifi va y viene en mi casa =()
    Besitosss

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