viernes, 16 de enero de 2015

92- ¿Todavía en junio?

La mala alimentación le había descarnado las mejillas y la melena había perdido su lustre natural. Tenía moratones por todo el brazo y más tarde Em se dio cuenta de que en la pierna también tenía. Se la veía débil y desprotegida. Guiomar estaba irreconocible. Emma rompió a llorar sintiendo una mezcla de emoción y tristeza y se lanzó a los brazos de Guiomar. Nicole, que en ese momento estaba con su prima, se apartó.

Su amiga le devolvió el abrazo con suavidad pero Em supo que era porque no tenía fuerzas. Ambas lloraron en el hombro de la otra.

-Ya era hora que aparecieras por aquí- susurró Emma tratando de hacerla sonreír. Y lo consiguió. Pero pronto Guiomar borró la sonrisa y se echó a llorar de nuevo. Emma supo que era por Marcos.

Hayley se acercó y las abrazó. Tenía la cara húmeda, como ellas.

-Qué alegría...- murmuró ella.

Cuando el abrazo acabó Em no supo qué decir para no ofenderla pero, sin abrir la boca, Guiomar ya estaba llorando de nuevo. Varios de sus amigos se acercaron.

-Guiomar, míralo por el lado positivo...- le susurró Niall acariciando su sucio pelo, él no la retiró- no estarías aquí por él.

Guiomar no contestó y abrazó a Niall. Éste, atónito, la rodeó con los brazos. Emma supo lo que Guiomar pensaba: preferiría estar secuestrada mil años que Marcos muerto.

-Es mi culpa...- dijo ella en un susurro.

-No es tu culpa.

Un señor al que antes no advirtió se levantó de uno de los sillones de la habitación y se acercó a Guiomar. Em reconoció al policía Avon. Se enfureció.

-Necesito hablar contigo- le espetó ella cogiéndole del brazo algo bruta. Le dio igual que fuera policía.

El policía supo inmediatamente qué quería Emma porque enmudeció. Asintió sin rechistar y ambos salieron fuera, al pasillo.

-¿Por qué me mentisteis? Me dijiste que la buscaríais hoy- exclamó ella. Advirtió su tono y bajó la voz para que no la oyeran- y fuisteis ayer. ¡Y mira lo que ha pasado! Ahora Marcos está muerto y no hay marcha atrás.

-¿Y es nuestra culpa?- se encolerizó él. Emma nunca le había visto tan enfadado, siempre había sido muy respetuoso y amable- ¡habría muerto igual! Raquel le habría disparado de todos modos.

 Emma sintió una punzada al escuchar la última frase. ¿De verdad Raquel era tan malvada como para asesinar a dos personas? ¿Su Raquel? ¿Su compañera de cuarto?

-¿Dónde está Raquel?

Nunca había deseado la muerte de una persona ni lo desearía nunca. No quería que Raquel muriera y se odió por ello. Había matado a dos amigos suyos y no le deseaba la muerte aún.

-En la comisaría- le dijo él. Aquello confirmó que estaba viva- confesando. Le disparé en la pierna pero no ha sido suficiente- se lamentó él con odio.

Emma no sabía qué sentir por primera vez en su vida. Había experimentado una fuerte rabia, dolor y emoción en la última hora.

-¿Qué... qué pasó?- preguntó con un hilo de voz, asustada. Se dio cuenta de que Avon tenía un vendaje en la pierna.

El policía Avon supo a lo que se refería.

-Marcos encontró una alacena debajo de la escalera que te llevaba al sótano. Yo, en cambio, subí arriba y encontré a Raquel a la vez que ella me vio a mí. Y, sorprendentemente, me apuntó con su pistola y yo la intenté convencer que no me disparara y que dejara libre a Guiomar y así le caían menos años de cárcel. Ella pareció convencerse hasta que...

Emma escuchó atentamente sin perder ni un detalle.

-Se escuchó un tono de llamada procedente del sótano. Creo que era el móvil de Marcos, el caso es que alguien le llamó. Raquel adivinó inmediatamente que no estaba solo y me disparó. Entonces...

Se le cortó la respiración al escuchar eso último. El policía se calló, preocupado, al ver la cara de terror que compuso Em. La chica se tapó la cara con ambas manos para no gritar ni llorar.

-Dios mío, oh Dios mío- murmuró ella empezando a dar vueltas alrededor del policía Avon. Éste la paró.

-¿Qué pasa? ¿Qué te ocurre?

-Anoche... Cuando Justin me contó que os habíais marchado sin avisarme y... Bueno, Nicole insistió en que llamara a Marcos...- tartamudeó y se sintió fatal al escucharlo de su boca- bueno, le llamé...

Se dio cuenta de lo que había hecho.

Marcos había muerto por su culpa.

Un mareo descomunal inundó los cinco sentidos de Emma, haciendo que tuviera que sostenerse en la pared. Su vista comenzó a nublarse y pequeños puntitos negros aparecieron en su campo visual impidiéndole ver con claridad.

Alguien dio golpecitos a la puerta para captar su atención. Em desvió la vista y vio a Zac. Todo el mareo desapareció.

-Guiomar quiere que entres, Emma- le anunció él con una sonrisa- te necesita.

Aquello hizo que Emma se sintiera peor. No podía ver a su mejor amiga. Sentía una gran opresión en el pecho y sabía que no iba a desaparecer nunca. De algún modo sentía que había traicionado a Guiomar.

Cuando entró a la habitación de nuevo, Guiomar le regaló una sonrisa y Emma apartó la mirada, se sentía fuera de lugar. Se sentó en una silla que estaba al lado de la cama.

-¿De qué habéis hablado?- le preguntó ella, curiosa.

-De lo ocurrido- se limitó a contar Em sin entrar en detalles.

-Ah- masculló Guiomar y apartó la vista también.

Por primera vez en su vida no supo qué decir delante de Guiomar. Había mucha gente a su alrededor hablando entre ellos pero entre Guiomar y Emma hubo un silencio muy incómodo.

Notó la mirada del policía Avon en su espalda. Sabía que le estaba mirando fijamente y con odio. Seguro que la miraba con odio. Emma se sentía como un monstruo. No podía aguantar ni un minuto más en aquella habitación estando con Guiomar como si no hubiera pasado nada.

Se levantó de golpe, derribando la silla.

-Me voy a casa- les comunicó Em con voz trémula.

-¿Qué? No- e insitivamente Guiomar le agarró una mano para que no se fuera- por favor. ¿Por qué?

-No me encuentro muy bien- Emma sabía que estaba siendo muy dura con Guiomar a sabiendas lo rota que estaba ella por dentro por la muerte de su ser amado pero es la verdad era que no podía aguantar ni un minuto más.

Se despidió de algunos de sus amigos y salió del hospital urgentemente, con lágrimas en los ojos. Se dio cuenta que tenía el coche aparcado en el otro hospital.

Se encogió de hombros y tomó un bus en dirección al hospital donde dormía Harry.



-¿Por qué... se ha ido así?- preguntó Guiomar con la voz quebrada. Había intentado que no se le notara pero estaba muy afectada por la muerte de Marcos. Incluso le costaba respirar y pensar con claridad. Le había partido el corazón ver a la persona que más necesitaba en esos momentos marcharse.

-Emma también está muy mal- le susurró Hay tristemente, tomando de la mano de Guiomar pero ella no sintió el apoyo que necesitaba.

-¿Como que está muy mal?- preguntó ella incorporándose de la cama. Se había dado cuenta que Harry no estaba en la sala pero no le había dado tiempo a pensar en ello- ¿le pasó algo a Harry?

Niall, que estaba escuchando la conversación en esos precisos momentos, bufó.

-Está en coma, Guiomar. Desde el día que te secuestraron.




Emma, ya en la habitación de Harry, se dejó caer en una silla lejos de la camilla. Se dedicó a observarle. Parecía un niño pequeño con los ojos cerrados y respiración acompasada.

Tras unos minutos de silencio y tranquilidad Em se levantó de la silla y se acercó al único espejo que había en la sala, colgada en la pared. Emma se puso delante de él y se miró. El reflejo de la chica daba pena. Sabía que su salud había empeorado considerablemente, su madre se lo repetía una y otra vez. Estaba mucho más delgada y muy pálida. Se le habían marcado muchísimo las ojeras, que le ocupaban media mejilla y estaban muy moradas. Tenía un aire siniestro y si se hubiera visto un año atrás no se habría reconocido.

Lágrimas silenciosas cayeron por su cara y las secó con el dorso de la mano. No podía llevar esta vida por mucho más tiempo. El dolor la estaba matando. Había estado días y días esperando el regreso de Guiomar y, ahora que la habían encontrado, huía de ella. Normal. De un modo u otro, había matado al amor de su vida.

Giró la cabeza y miró a Harry de nuevo. Fijó la vista en sus ojos cerrados y sintió cómo se sacudía algo dolorosamente dentro de su organismo. Sintió que el pecho se le cerraba completa y súbitamente. Qué ganas tenía de ver sus ojos verdes. Necesitaba sentir el calor de sus abrazos, sentirse protegida, sentirse amada porque, en este momento, se sentía como la más mierda del mundo.

-Emma- dijo una voz masculina detrás de ella. Ella reconoció la voz y dio media vuelta para toparse con la mirada azulada de Niall. Él no parecía en absoluto sorprendido, sabía que encontraría a Emma en la habitación donde dormía Harry.

Detrás de él se asomó su prima Belén.

-¿Qué ha pasado?- le preguntó él, algo preocupado, acercándose a ella. Emma vio cómo él le miraba con lástima. En realidad, todos la miraban con lástima y eso era uno de los principales motivos por el que se sentía como una mierda. Niall supo que Em había adivinado sus pensamientos y lo intentó arreglar con una sonrisa que no convenció para nada a Em. Su prima también sonreía aunque más disimulada y modestamente para infundirla ánimos- no es normal que te hayas ido así como así. Guiomar lo está pasando fatal. Sé que tú también pero...

-Niall- Emma alzó demasiado la voz y no se preocupó en bajarla. La sonrisa de Niall desapareció- cállate. No sabes nada.

Niall y Belén se sorprendieron por el comportamiento inusual y arisco de Emma.

-'¿Es por el policía ese, verdad?'- intervino Belén también intranquila. Se acercó a ella para darle un abrazo pero Em alzó una mano, demostrando así que no tenía ganas de abrazos ni compasión- '¿qué te ha dicho?'

A Emma le fallaron las piernas y se arrodilló en el suelo. Rompió a llorar desconsoladamente y Niall y Belén se agacharon para quedar a la misma altura que Em.

-¿Qué ha pasado?- insistió Niall.

Emma apartó la mirada azul de ambos y pegó su cara al suelo quedando medio arrodillada. No paraba de sollozar.

-He... He matado a Marcos- les confesó ella. Em supo que en ese momento Niall estaba traduciendo lo que decía a Belén ya que no le podía leer los labios estando con la cabeza escondida- ¿recordáis que llamé a Marcos cuando me enteré de que se había ido sin avisarme? Pues él se encontraba en el sótano ayudando a Guiomar cuando le sonó el móvil. Le delaté. Raquel se percató de su presencia.

Nadie dijo nada y Em comprendió que Niall y Belén se habían quedado mudos mientras trataban de asimilar la reciente información. Em temía que la chillaran y culparan de lo sucedido. Pero no fue así. Notó unos brazos alrededor de su cintura y Em alzó la cara para mirar la reacción de su prima Belén. Ella la apretó aún más.

-'No tienes la culpa de nada'

-Pero si no fuera por mí Marcos estaría vivo en ese momento...

-O no. Quién sabe- Niall le pusó una mano en el hombro como muestra de apoyo- de todas maneras Raquel podría haberle visto después.

-'Guiomar te perdonará'

Emma no sabía si Guiomar la perdonaría pero eso era lo de menos. Aunque la perdonara jamás podía olvidar lo que había hecho.

Los tres oyeron un ruido de una puerta abrirse y pronto apareció Anne, la madre de aquí. Ésta abrió los ojos como platos al ver a los tres en el suelo.

-¿Qué hacéis así? ¿Te pasa algo?- se dirigió a Em al verla con la cara llena de lágrimas.

-Eh... No, no- se incorporó ella de un salto. Siempre se sentía nerviosa delante de la madre de Harry. Seguramente porque era la mujer que dio a luz al chico que amaba. Vio que Niall y Belén se incorporaban también- ¿cómo está Harry?- añadió Emma algo más seria y algo asustada por la respuesta- ¿te han dicho algo?

-Nada, cómo no- suspiró ella llena de frustación. Tomó asiento en la misma que silla que se había sentado Em minutos antes- pero no le queda mucho tiempo- suspiró con la voz quebrada.

Emma vio en sus ojos que Anne luchaba con todas sus fuerzas para no llorar y derrumbarse. Escuchó a Niall sorberse la nariz.

-Despiértate pronto, amigo- le susurró a Harry.

Belén observó la escena con pena.

-Tenemos que ir de vuelta al hospital de Guiomar- le dijo Niall a Em desviando la mirada.

-Quiero quedarme.

-'Emma...'

-En serio. No podré ver a Guiomar a la cara, por favor, iros- les suplicó ésta.

A Belén le tembló el labio inferior pero tiró de Niall para decirle que no molestara más a su prima. El cantante asintió y ambos salieron silenciosamente.

Emma se acercó de nuevo a la cama de Harry y le cogió la mano. Seguía fría. Se imaginó que Harry despertaba en ese momento y la abrazaba... Después volvió a la vida real y tuvo más ganas de llorar. Apretó la mano de Harry con todas sus fuerzas y rompió a llorar sonoramente sin importarle que Anne estaba mirándola fijamente.

Se sentía muy apenada. Aquella misma mañana se había preguntado si podía sentir más dolor después de todo por lo que había tenido que pasar en los últimos años pero ya obtuvo la respuesta. Sí. Sí podía sentir más dolor.




Abrió los ojos y se sintió muy cansada. Le pesaban los párpados e iba a dormirse de nuevo hasta que le vinieron a la cabeza los últimos acontecimientos. En su corazón se expandió una tristeza indiscriptible. Movió la cabeza pero aún mantuvo sus ojos cerrados con fuerza.

-Veo que por fin te has despertado- dijo una voz. A Emma no le hizo falta alzar la vista pasa saber que se trataba de su hermana April.

-¿Por qué estoy en casa?- preguntó ella con una voz sin rastro de sentimiento. No abrió los ojos.

-Te quedaste dormida en el hospital, con Harry. Has estado más de un día sin dormir- le dijo su hermana como si le estuviera regañando- ahora son las cinco de la tarde.

De modo que había dormido seis horas. Suficiente.

-¿Cómo estás?- interrogó otra voz. Emma la interpretó como masculina aunque con un toque infantil. No la reconoció. Abrió los ojos y apoyó los codos en la cama para ver de quién se trataba.

-¿Jason?- ella arqueó una ceja a modo de sorpresa.

-Hola- saludó el chico de trece años cordialmente.

-¿Qué haces aquí?- interpeló ésta levantándose de la cama de un salto sin sonar muy brusca.

-He venido a visitar a April- Em cayó en la cuenta que ambos eran novios y asintió con la cabeza para darle a entender que lo había entendido.

Su hermana pequeña se acercó a ella y le iba a dar un abrazo hasta que April cambió de opinión y se mantuvo rígida a su lado. Em supo que su hermanita tenía miedo de cómo reaccionaría Emma así que apoyó su cabeza en el hombro de April, como gesto cariñoso.

Se quedaron varios minutos así, hacía mucho tiempo que no se veían. La había echado mucho de menos.

-Voy a bañarme- anunció Emma y se levantó de la cama. Jason y April se apartaron.

Se metió en la ducha y se cambió ahí dentro. Tardó media hora en peinarse y desenredar todos los nudos. Cuando volvió al cuarto los dos niños ya no estaban.

Suspiró de alivio. Se sentía muy mal (peor si era posible) cuando estaba cerca de una de sus hermanas. Eran muy pequeñas y sabía que lo estaban pasando mal por ella. Em apenas estaba en casa.

Bajó al salón y se llevó una sorpresa al ver a Justin, Ryan, Miley (que seguramente había traído a su hermano Jason) y Helena. Ésta última tenía muy mal aspecto y su hermano la rodeaba los brazos. Miley estaba hablándola desde el asiento individual y Ryan les obsevaba en silencio hasta que se percató de la presencia de Emma.

-Buenas- le saludó él y amplió su sonrisa al verla.

-Emma- murmuró Justin y se levantó del sillón para acercarse a su hermana- creo que deberías dormir un poco más.

-¿No estáis con Cassandra?- le preguntó ella sin hacer caso a su petición.

De reojo vio cómo Helena estaba a punto de llorar. Últimamente lloraba todo el mundo, pensó Em.

-Ha llegado su padre y se han ido al hospital... Mañana es el entierro- añadió él con delicadeza. Desvió la vista, no podía ver a su hermana.

Emma había intentado mantener su corazón estable con todas sus fuerzas desde que se había despertado pero al escuchar las palabras de su hermano su corazón se hizo añicos de nuevo.

-Yo no sé si podré ir- susurró ella poniendo toda su fuerza de voluntad para no llorar. Pidió a Dios no llorar en lo que quedaba de día. Sólo necesitaba siete horas seguidas sin derramar ni una lágrima.

-Guiomar te necesita- alegó Miley.

Em se dio cuenta que los tres la estaban mirando.

Suspiró y se sentó al lado de Ryan. No se sintió incómoda.

-¿Cómo lo llevas?- le susurró el chico al oído mientras le pasaba un brazo al hombro para reconfortarla.

-Pues ahí. Sobrellevando el dolor.

-Chicos, tengo miedo de que Cass recaiga de nuevo- habló Helena soltándose del agarre de Ryan y le miró a los ojos. Miley, Ryan y Emma escucharon con atención- el año pasado intentó suicidarse porque se sentía abandonada. Pensó que sobraba al ver que Marcos llevaba una vida de lo más normal con Bella y que era una carga para ellos- les explicó sin parar de temblarle la voz. Se limpió una lágrima- ¿y ahora? Marcos ha muerto. ¿Qué hago para que no cometa de nuevo una estupidez?

-Lo sé- le dijo Justin con lágrimas en los ojos y negando imperceptiblemente la cabeza- lo sé. Tranquila.

A continuación Justin abrazó a su novia con fuerza y le acarició el pelo cuando Helena empezó a llorar más fuerte. Emma sintió una mezcla de tristeza y envidia al verles tan abrazados. De pronto se imaginó a Harry abrazándola y se sintió un poco mejor.

-A mí nunca se me ha muerto un familiar...- intervino Miley con una mueca- no sé cómo se siente en ese momento.

-Es horrible- declaró Emma eliminando al Harry imaginario que la abrazaba- sientes como si te estuvieras ahogando en el agua y no puedes salir a la superficie. Así es como te sientes- asintió ella sin una pizca de tristeza en su voz. Estaba triste, sí, pero no tenía ánimos para demostrarlo. Es más, no tenía ánimos para nada. Estaba cansada de todo- y quieres parar de sentirte así. Quieres parar y no puedes. Es el peor sentimiento del mundo y lo estoy sintiendo de nuevo una y otra vez.

El ambiente del salón se tensó y nadie encontró las palabras adecuadas para decir algo.


~~~


Cuando llegaron Niall y Belén al hospital de Guiomar, después de hablar con Emma, los enfermeros les echaron porque ya había muchas visitas. Ellos bajaron a la cafetería y estaban ahí metidos desde entonces.

-'Estás cansada'- advirtió Niall.

Belén asintió con la cabeza sabiendo que no conseguiría engañar a Niall. Había pedido un segundo café para no dormirse y tomó un sorbo.

La cafetería estaba muy llena y habían interrumpido a Niall varias veces para pedirle algún que otro autógrafo. A Belén le encantaba cuando ocurría eso, pues la cara del chico se iluminaba cada vez que alguna niña le reconocía y le decía lo mucho que lo quería.

-'¿En qué piensas?'- el movimiento de las manos hizo que Belén volviera en tierra.

-'En mi prima'- mintió inventándose una excusa. Aunque era cierto que llevaba toda la tarde pensando en ella, estaba preocupadísima por su estado- 'nunca la había visto tan... desolada'

-'Emma ha sufrido mucho'- dijo Niall como si Belén no lo supiera ya- 'sin embargo, es una de las chicas más fuertes que conozco. Pero cuando la vi derrumbarse en el suelo esta mañana...'

Belén sintió retortijones al acordarse de la escena.

-'Pobre Emma...'- Belén aún no había olvidado lo que ella había hecho. Sabía que su prima no tenía la culpa de la muerte de Marcos pero no podía evitar pensar en que Marcos estaría merodeando por ahí si no fuera por ella.

Se quedaron en silencio varios minutos. Belén se acabó el café por segunda vez y se dedicó a observar a cada una de las personas que estaban en la cafetería.

-'¿Sigues con Sergio?'- signó Niall rápidamente aunque Belén le había visto. Su corazón latió desbocado.

-'Niall...'- signó Belén rodando los ojos. Miró a otro lado sin parar de enredarse un mechón de pelo, visiblemente nerviosa.

El joven le miró con ojitos de cordero degollado. Belén aspiró hondo y negó con la cabeza.

-'No empieces'- le dijo ella que ya sabía que Niall sacaría el tema a colación. Le conocía a la perfección- 'hemos roto numerosas veces. No es bueno que estemos juntos'- contestó ella refiriéndose a la relación entre Niall y ella.

-'No utilices eso como excusa'- le espetó el irlandés dolido- 'crees que no debemos estar juntos por... por tu sordera'

Belén se sintió dolida. No entendía porqué Niall había sacado el tema en aquel momento.
 
-'A ti te gusta Bambi'- torció Belén terminantemente. Cruzó los brazos, enfadada, al ver que Niall alzaba una ceja.

-'¡No me gusta Bambi, por el amor de Dios!'- signó Niall como si estuviera gritando. Tenía la cara roja.

-'Os vi besaros el otro día'- confirmó ésta para dejarle claro que no era ninguna tonta.

-'Teníamos los labios cerca'- le corrigió Niall- 'porque le iba a dar un beso en la mejilla'

Belén descruzó los brazos y le miró con confusión. ¿Le decía la verdad? Aunque fuera verdad... ¿Sería capaz de volver con él?

-'Además'- Niall retomó de nuevo la palabra. Belén le miró y apartó aquel pensamiento de la cabeza- 'si no quieres volver conmigo... ¿Por qué viniste al baile? Pensé que era para volver juntos o algo así'

En efecto. Niall había dado en el clavo pero Belén cada vez dudaba más de si iniciar una relación o no. Desde que había visto a Niall y Bambi tan cerca...

-'Vine a ver a mi prima'- mintió Belén. Niall vio cómo se le ponían las mejillas coloradas.

-'Mentirosa'- corroboró Niall frustrado de todo aquel tema. Ya le estaba cansando. Le resultaba todo tan repetitivo... Miró a Belén fríamente directamente a los ojos- 'te escuché decirle a Emma que viniste para reconciliarte conmigo'

Belén levantó las manos para contestar pero se había quedado en blanco.

-'¿Pero qué demonios te pasa Belén?'- preguntó un Niall muy frustrado y harto. Belén notó el cambio de actitud. Niall se pasó una mano por el pelo- '¿es que quieres hacerme daño?' '¡Viniste al Baile de Verano a verme y después me evitaste!'- signó él. A Belén le dolió el alma que Niall pensara eso de ella.

-'¡No, Niall!'- rebatió ella con lágrimas en los ojos pero se obligó a no llorar delante de él. No quería parecer débil- 'Vine a Inglaterra para ver si teníamos una segunda oportunidad'- declaró ella confesándolo todo.

-'¿Entonces?'

-'Estuve dándole vueltas continuamente cuando estuvimos juntos en esta maldita cafetería. Justo donde estamos ahora- Niall miró alrededor y se dio cuenta, en efecto, de que seguían en la cafetería del hospital. Solo que esta vez era en la cafetería de otro hospital, donde estaba Guiomar- solo que no hablamos de nada, ninguno de nosotros supimos qué decir hasta que me ibas a contar algo... pero Bambi nos interrumpió'- explicó ella. Le estaba costando mucho no llorar- 'entonces los dos salísteis a hablar en un sitio'- signó ella sin parar de temblarle la mano- 'a saber para qué...'

Niall se acordaba de eso a la perfección. Empezó a ordenar sus pensamientos


Le dolía mucho hablar con Niall. Habitaba una gran tensión entre ambos y ya no era lo mismo. Ya no sabían que decirse. Y Belén lo entendía perfectamente, fue ella quién abandonó a Niall. Ella tenía toda la culpa y no podía quejarse.

Si Niall supiera lo arrepentida que estaba...

‘Oye Belén...’- signó Niall, captando su atención. La rubia le miró fijamente, ansiosa, ésta vez le hablaba de un modo diferente. Pero toda la magia se apagó cuando se acercó una chica. Belén creyó que era Hayley pero para su sorpresa era Bambi.

‘¡Hola chicos!’- les saludó ésta sin quitarle los ojos de encima- ‘Niall, quiero hablar un momento contigo’.

Niall vaciló. Miró a Belén, que seguía removiendo su café, ésta vez con mala leche.

-Vale- susurró- ‘ahora vuelvo’- se dirigió a Belén. Ésta aceptó con una seca cabezada.


Pero entonces fue cuando Bambi se le declaró y Niall le dijo que no. Le dijo que amaba a Belén. Pero después éste le iba a dar un beso en la mejilla por la comprensión de su amiga y éso fue lo único que vio Belén. Menuda cagada. Ahora entendía su rechazo.

'Belén. Bambi y yo sólo somos amigos'- confirmó él casi rogando que la escuche.

-'No podemos estar juntos'- repuso tajante- 'somos diferentes'

-'Sí que podemos'

Belén miró directamente sus ojos azules. Vio el brillo que veía cuando estaban juntos y algo se sacudió por dentro.

-'¿Por qué?'

Cuando formuló aquella pregunta Niall la agarró con las dos manos desesperadamente como si temiera que Belén se fuera antes de signar aquellas palabras.

-'Porque no se completa un puzzle con piezas iguales'

~~~


Nicole y Thomas se encontraban en el pasillo del hospital, a la espera de su turno. Los padres y Brooke estaban en ese momento con ella, a solas.

-Ves cómo Guiomar está de vuelta con nosotros- alardeó Thomas con una pequeña sonrisa pasando un brazo por el hombro de Nicole.

-Lo sé- confirmó la pelirroja. Estaba contenta, muy contenta, por haber visto a su prima de nuevo. Estaba salva aunque no sana pero eso era cuestión de tiempo. A Nicole también la entristecía la muerte de Marcos, sólo fue un profesor de historia para ella pero sabía que para Guiomar era algo más y sentía mucha pena por ella.

-Eh...- susurró el chico limpiando las lágrimas de Nicole, ella ni se había dado cuenta. Thomas parecía saber en qué pensaba ella- ya pasó lo malo. Han detenido a Raquel. No puede hacer nada.

-Pero nunca se hará justicia. No puede devolverles la vida a Marcos y Elisabeth- respondió ella duramente. Las palabras se clavaron en el corazón de Thomas y sabía que tenía mucha razón. Elisabeth había sido su amiga y había llorado mucho por su muerte. ¿Qué clase de monstruo podía atacar a una chica así, inocente y dulce?

Bambi se acercó a ellos y les dio un vaso de agua a cada uno. Ellos se lo agradecieron con una sonrisa. La pelirroja se sentó al lado de Thomas con la cara un poco seria.

-¿Cómo estáis?- interrogó ella con su vocecita dulce. Thomas se encogió de hombros y la chica le abrazó con ternura para consolarle.

Nicole sintió algo en la barriga, algo que no le gustó. Se acordó de que en la Universidad Bambi y Thomas se hicieron muy amigos cuando éste y ella se distanciaron. Incluso parecían novios. Le vino a la mente el día en que Nick y ella les encontraron paseando juntos.

Su novio se dio cuenta de la reacción de Nicole y echó un vistazo a donde miraba ella.

-Anda, si es Tommy con una pelirroja sexy- dijo él con voz sorna- quizás sean novios. Aunque no entiendo cómo una chica así pueda fijarse en un friki como él- se burló.

Nicole hizo caso omiso al comentario de Nick y siguió contemplándoles. Iban charlando alegremente, quizás más alegre de lo que le gustaría a Nicole, hasta cuando Bambi se dio cuenta de su presencia. Entonces murmuró algo en el oído de su amigo y Tommy sonrió. Se cogieron de la mano.

-Mira, están agarrados de la mano y todo­- le chinchó Nick en un susurro- veo que a la mínima tu amiguito te ha cambiado por otra.

La pareja se cruzó con ellos y Thomas sólo murmuró un “Buenas tardes, Nicole”.

-¿Sabes algo de Harry?- intervino Nicole en voz alta, provocando que Bambi y Thomas se separaran del abrazo. Mostró una sonrisita de suficiencia mal disimulada. No soportaba verlos juntos.

-Sí- asintió Bambi ajena a lo que pensaba Nicole- Niall y Belén pasaron por allí esta mañana y sigue en coma. Ningún cambio- remarcó tristemente.

Thomas chasqueó los dedos.

-A Emma le tiene que pasar de todo. Que Dios la bendiga- murmuró. A Nicole le hubiera hecho gracia si fuera irónica pero Thomas lo dijo muy seriamente.

-Efectivamente- concordó Bambi torciendo los labios.

Los tres voltearon la cabeza, sobresaltados, cuando escucharon pasos muy ruidosos acercarse a ellos. Se trataba de Liam. Cuando llegó a ellos tomó aire, agotado. Bambi le miró de arriba a abajo, algo asustada y preocupada.

-Ay... Menos mal que os encuentro- dijo él con la respiración agitada- acabo de hablar con el policía Avon. No os lo vais a creer.

-¿Que ha pasado?- preguntó Nicole entre preocupada y curiosa. ¿Qué le había dicho el policía que había encontrado a su prima?

Bambi y Thomas también estaban alerta.

-Va a haber un juicio- les explicó Liam rápidamente. Nicole le metió prisa, impaciente- van a obligar a Raquel a confesarlo todo. Guiomar tiene que estar presente obligatoriamente. Y, finalmente, el juez decidirá el castigo penal de Raquel.

Se quedaron boquiabiertos. Lo primero que se le había ocurrido a Nicole era que nunca había estado en un juicio. Después, el tiempo en que debería estar Raquel en la cárcel.

-¿Cuándo se llevará a cabo?- interrogó Bambi.

-El día seis de junio- contestó Liam.

-¿Qué dices? ¿Seis de junio?- inquirió Nicole- si el Baile de Verano fue el día uno.

-Claro- asintió Bambi dándole la razón- no tiene sentido.

Liam arqueó una ceja y las miró como si fueran tontas.

-Chicas, no es por nada, pero hoy es día cuatro de junio.

-¿Quéeeee?- chillaron Bambi y Nicole a la vez. Thomas también pareció sorprendido.

-¿Sólo han pasado cuatro días?- dijo Thomas.

Liam asintió con la cabeza.

-Parece que fue hace siglos, ¿verdad?

A Nicole todo le empezó a dar vueltas. ¿Cuatro días? ¿Guiomar sólo había estado cuatro días secuestrada? ¿Harry sólo había estado cuatro días en coma? ¡¡No podía ser!!

-Pero...- tartamudeó Nicole. Estaba impresionada. Alguien debió de cambiar la velocidad del tiempo.

Bambi pensaba lo mismo.

-Madre mía. Cuatro de junio...- susurró- pensé que era quince de junio o así.

Thomas observó el atardecer por la ventana. Eran las ocho de la tarde así que faltaba pocas horas para el cinco de junio.

-Así que pasado mañana será el juicio, ¿no?- retomó el joven la conversación anterior.

-Sí- afirmó Liam- nosotros podemos acudir al juicio como testigos de lo ocurrido ya que estábamos presentes en el Baile de Verano y éramos amigos de Raquel.

Así que mañana sería el funeral de Marcos y pasado el juicio. Qué días más bonitos les esperaban, pensó Thomas con sorna.

-Perfecto- asintió Nicole enérgicamente. Quería ver la cara que pondría Raquel cuando les vieran, sobre todo cuando viera a su prima Guiomar.

De repente, la puerta de la habitación de Guiomar se abrió y los padres de Guiomar salieron con lágrimas en los ojos. Nicole compuso su mejor sonrisa y corrió hacia adentro para verla de nuevo.

Se quedó petrificada en la entrada cuando vio que la hermana de Guiomar estaba dentro hablando con ella.

-Lo siento mucho, hermana- le decía ella. El tono era triste y no había ni rastro de escepticismo. Nicole jamás había escuchado a Brooke hablando sensatamente- cuando me enteré de que te habían secuestrado... Buff, me arrepentí mucho de no haber aprovechado el tiempo contigo. Nunca hemos estado unidas quiero que sepas que te quiero. Sé que he sido la hermana mayor más horrible del mundo.

A Nicole, en cierto modo, le recordó a ella misma cuando vivía en Escocia. Antes de perder a su amiga por haberse enrollado con su novio, era insensata y vivía la vida loca. Le daba igual todo. Había cambiado y Nicole sabía que en parte era por Guiomar y Thomas.

Guiomar le sonrió a su hermana sin mostrar los dientes. Levantó una mano y tomó una de Brooke.

-Yo también te quiero.

Brooke la abrazó y lloró en su hombro. Después, se marchó.

-Vaya, vaya. ¿Pero que acabo de ver aquí?- bromeó Nicole- ¿de verdad que esta era Brooke Brandon?

Guiomar se rió. Nicole notó que era forzado.

-Sorprendentemente sí.

-No hace falta que pongas esa cara- le dijo Nicole cuando vio que Guiomar se esforzaba de nuevo por sonreír. Descubrió cuáles eran sus intenciones.

Guiomar se sorprendió.

-Gracias- susurró.

A continuación relajó su rostro y descompuso su sonrisa y mirada alegre. Lo sustituyó un rostro demacrado. Nicole no tenía ni la menor idea del dolor que estaba sufriendo Guiomar.

-¿Has visto a Emma por aquí?- le preguntó Guiomar tristemente.

Nicole se sentó en una de las sillas y tiró de ella para acercarse a la cama. Negó con la cabeza.

-No sé que le pasa- admitió la pelirroja. Vio que Guiomar lloraba silenciosamente.

-Le echo de menos.

Nicole supo a quién se refería. No hacía falta que Guiomar pronunciara el nombre de Marcos en voz alta.

Guiomar tenía ganas de estar de pie y tirar todas las cosas que había en la habitación. Tenía ganas de darse golpes contra la pared. Tenía ganas de gritar pero sabía que no podía hacerlo. No lo hizo porque en el hospital estaba prohibido sino porque no quería que sus amigos la vieran así. Sabía que sus amigos lo pasaban mal por ella.

Pero al parecer, a todos menos a Emma. A ella no le interesaba lo más mínimo Guiomar y entre eso y Marcos hacía que a Guiomar le doliera el corazón cada vez más.

-¿Estarás conmigo?

-Siempre.

-Prométeme que saldremos vivos y estaremos bien- pidió Guiomar con los ojos anegados en lágrimas.

-Te lo prometo.

Por fin soltó el último nudo y Guiomar pudo mover los brazos. Se puso inmediatamente de pie y se lanzó a los brazos de Marcos, abrazándole fuertemente. Marcos la abrazó también pero, desgraciadamente, se tuvo que soltar de ella después de dos segundos de abrazo.

-Te quiero- declaró Guiomar en el peor momento. Marcos se quedó petrificado y miró a la muchacha- te quiero por esto. Lo siento mucho pero tenía que decirlo, no puedo creer que hayas venido a buscarme.

Marcos la besó en los labios fugazmente. Guiomar sonrió y tomó impulso para besarle de nuevo. Marcos suspiró, aliviado, esta vez Guiomar no le había rechazado.


Guiomar empezó a sollozar incontroladamente cuando aquel suceso de esta mañana vino fugazmente a posarse en su mente. Sabía que su prima la estaba mirando con pena pero afortunadamente no decía nada. Se giró a un lado en la cama así su prima no la podía ver.

Marcos no había cumplido con su promesa. ¿Donde estaba en ese momento? Pudriéndose en algun ataúd recién escogido por Cass y su padre, seguramente. A Guiomar le dolía fervientemente el corazón. Se habían besado por segunda vez. Dos veces. Y no había disfrutado bien del momento. Habían sido dos momentos totalmente equivocados.
En los dos minutos siguientes, sin parar de gemir y llorar, se planteó la siguiente pregunta: ¿para qué estaba viviendo?


~~~

Emma había estado con Harry desde las seis de la tarde. Después de la conversación que mantuvo con Miley, Ryan, Justin y Helena no pudo más y regresó al hospital.

La habitación se encontraba vacía. Sólo estaban Gemma, Harry y ella. Ahora mismo todos estaban con Guiomar.

Al principio Gemma la empezó a hablar, intentando mantener una conversación con Em pero al ver que ésta no le dirigía la palabra, dejó de hacerle preguntas.

A las nueve de la tarde entró una persona más. No era un médico sino un visitante. Emma lo supo al ver el vestido negro pero no se limitó a alzar la cabeza; no tenía ánimos ni de ver de quién se trataba.

-¿Cómo se encuentra?

Emma se sobresaltó al oír la voz de tal forma que casi se cayó de la silla. Se levantó bruscamente y la miró.

-¡¿Qué haces aquí?!

Se trataba de, ni más ni menos, Taylor Swift, su enemiga número uno. Bueno, después de Raquel quizás.

-Sólo quiero saber cómo está- le dijo ésta. Gemma, al igual que ella, estaba atónita- siempre le he tenido cariño a Harry.

Emma se dio cuenta de que Taylor sostenía a un bebé que no podría tener más de dos años. Se trataba de Tom, el supuesto hijo de Harry.

Se dio cuenta de que estaba mirando tontamente al bebé. Menos mal que Gemma contestó:

-Bueno, ni bien ni mal. Sólo está en coma. ¿Algo más?- le espetó ésta, que también se había levantado.

Taylor se conmovió un poco. Miró a Harry con tristeza en la mirada.

-Nada más. Gracias- murmuró y miró al suelo, algo avergonzada y triste. Después desvió la vista hacia las dos- bueno, adiós.

Se dio la vuelta y se dispuso a marchar hasta que Emma habló:

-Puedes quedarte si quieres. Fuiste novia de Harry y comprendo que te preocupes por él.

Gemma sofocó un gritito al oír a Emma. Ella misma también se había sorprendido al escuchar murmurar esas palabras, sus propias palabras. Habían salido solas de su boca. Hasta la misma Taylor estaba asombrada.

-Bueno... Gracias...- le agradeció la cantante y sin más preámbulos, se sentó en la silla más cercana a Harry.

Gracias a Dios que el teléfono de Emma empezó a sonar. Em se disculpó y salió de la habitación mientras descolgaba viendo el nombre de "Thomas" en la pantalla.

-Hola, Thomas

-Hey, Emma. ¿Dónde estás?

Emma bufó. Sabía más o menos las intenciones de su amigo.

-Con Harry.

-Ah vale- asintió éste- no sé si te lo han dicho pero mañana...

-Sí. Lo sé- le confirmó ella con voz temblorosa. El funeral de Marcos estaba rondándole continuamente en la cabeza.

-Vale. Y el día seis se celebra el juicio- le explicó el joven.

-¿Seis de julio?- preguntó ésta tragando saliva.

Escuchó una risa al otro lado de la línea.

-¿Qué es tan gracioso?- inquirió ella, confusa.

-Seis de junio, Emma. Aunque no te lo creas, estamos a cuatro de junio.

-Qué me dices- exclamó ella muy sorprendida. Por un momento pensó que le estaba tomando el pelo.

Apartó el móvil del oído para mirar la hora y el día en la pantalla. Era cuatro de junio realmente.

-Madre mía- musitó.

-A todos se nos ha hecho eterno también- manifestó Thomas.

Emma colgó algo desorientada y sin poder creérselo.

~~~


Belén rompió a llorar finalmente cuando Niall pronunció aquellas palabras tan bonitas que su corazón empezó a latir desbocado. No podía creérselo. Le abrazó fuertemente haciendo que Niall abriera los ojos como platos, desconcertado.

-'No puedo creer que hayas dicho eso'- comentó Belén dejando que las lágrimas fluyeran tranquilamente por sus mejillas. Daba gusto llorar por algo así.

-'Créetelo'- dijo Niall con una sonrisa. Estaba contento porque Belén le había abrazado. ¿Eso era un gran paso, no? Niall decidió probar y acortó la distancia de sus labios pero Belén le puso una mano en el pecho, evitando así que se besaran.

-'No'- negó Belén y a Niall se le cayó el alma a los pies. ¿Belén ya no le quería?- 'no, no...'- siguió diciendo, adivinando sus pensamientos- 'no es que no quiera'- vio cómo le temblaban los labios a Niall- 'créeme que quiero'- él puso su gran sonrisa que siempre le enamoraba- 'pero creo que no es un buen momento... no puedo besarte cuando Emma...'

-'Tienes razón'- se disculpó Niall aunque Belén sabía que estaba contento por haberle dicho que sí quería besarlo- 'perdóname'- se disculpó de nuevo- 'no está bien'

-'Vale'- asintió Belén por decir algo. Hubo un silencio incómodo entre ellos ya que se querían besar el uno al otro. Pero no podían.

-¡Hola chicos!- les saludó Bambi. Belén la fulminó con la mirada cuando ella miraba a otro lado. ¿Por qué siempre ella la que interrumpía?- ¿Niall, puedes llevarme a casa? Mi primo Zac se ha ido y no tengo el coche aquí.

-Sí, claro- se ofreció Niall- ¿te llevo a ti también? ¿A casa de Marii, no?- se dirigió a Belén.

Belén asintió con la cabeza. Marii se había quedado en casa ya que tenía que estudiar, pronto tenía los exámenes finales. Ella se marchaba mañana.


~~~

 -Gracias por traerme a casa- le agradeció Miley a Justin mientras ambos entraban a la habitación de ésta. La chica dejó el bolso en su escritorio y se sentó en la cama. Su mejor amigo se puso delante de ella, de pie.

-No es nada- Justin no le dio importancia.

Miley le sonrió y Justin se la devolvió pero su sonrisa no llegó a los ojos. Miley suspiró de angustia, más o menos sabía lo mal que lo estaba pasando Justin: las dos personas que más quería en el mundo estaban desoladas.

-Helena y Emma son muy fuertes, Justin- le murmuró Miley palabras de apoyo. Pero lo único que consiguió era exasperar al joven.

-Todo el mundo dice eso por decir algo. "Emma es fuerte", "Helena es fuerte" y bla bla bla- le espetó el chico, contrariado. Se pasó una mano por el pelo y siguió hablando con el mismo tono- me cabrea, Miley. Esas tres palabras no reconfortan nada. No tienen ni idea por lo que están pasando, ni siquiera yo.

Miley sonrió un poquito. Se sentía orgullosa de haber oído esas palabras en boca del chico. Sabía que tenía razón.

-Lo sé- le susurró ella- lo siento.

Miley le agarró la mano para dejarle claro que estaría a su lado pasara lo que pasara. Fue un gran símbolo para ella. Sabía que un chico y una chica no se daban la mano nadie más que los novios pero ella sabía que la amistad que tenía con Justin era algo más que confianza.

Justin sonrió abiertamente al gesto para darle a entender que lo había captado. Miley le sonrió de vuelta y acto seguido le abrazó.

-Sé que mucha gente dice que Emma es fuerte y que esas palabras no valen nada pero es la verdad. Una chica normal no podría soportar tantas cosas. Emma ha superado el cáncer, la mentira sobre el hijo de Taylor, las amenazas anónimas que le enviaba Raquel ¡e incluso Bambi!, la muerte de Anna y ahora tiene que lidiar con Harry de nuevo y Guiomar.

-Te faltó la ruptura con Ryan- añadió Justin sin hacerlo a propósito.

Miley no compuso ninguna mueca ni le miró mal.

-Bueno, en realidad tuvo consecuencias positivas, ¿no?- comentó ella inteligentemente para no dejar mal a su novio- si Ryan nunca la hubiera dejado Emma nunca hubiera ido al concierto de One Direction.

Justin asintió contento de que la conversación tomara otro rumbo pero Miley volvió a sacar el tema.

-Se nota que Helena es una buena amiga- le dijo ésta- no muchas amigas harían lo que hace Helena por Cassandra. Incluso se siente tan mal como si Marcos y Cass fueran sus hermanos.

-Prácticamente lo es- suspiró Justin tristemente

Miley le abrazó de nuevo.

-Estoy segura de que Cassandra contará con el apoyo de Helena siempre. Es una buena chica.

Justin se quedó sorprendido al escuchar las últimas palabras. Se había emocionado un poco.

-Es la primera vez que dices algo así de ella- le agradeció Justin.

Miley ya había pasado página de la pelea que tuvieron Justin y ella hacía casi un año. Y, al parecer, Justin también. Ya no sentía celos hacia Helena, sabía que Justin la amaba más que a todas sus anteriores novias y que ellos no iban a dejar de ser mejores amigos.

-Quiero lo mejor para ti- admitió Miley.

Más tarde, Justin se marchó a su casa agradeciéndole a Miley por su continuo apoyo.
 
Miley estaba muy triste. No podía creer que le pasara lo peor a Emma, una chica que prácticamente la conocía de toda la vida. Era la hermana de su mejor amigo y la tenía tanto aprecio que se pasaba la mitad de las noches en vela, pensando en ella.

Se encontraba en su habitación tumbada en la cama mirando al techo. Emma no era la única persona en que pensaba sino que también pensaba en Helena. Sabía que si Justin pasaba por algo parecido Miley le ayudaría tanto como estaba ayudándole Helena a Cass.

-Miley, ¿estás dormida?- preguntó una vocecita media masculina media infantil. La aludida puso los codos sobre el colchón y divisó a su hermanito Jason en la puerta, que estaba entreabierta.

-No. ¿Qué pasa?

-¿Puedo dormir contigo?- le preguntó Jason evitando a la anterior pregunta.

Miley no tenía ningún problema. Su cama era de tamaño matrimonio de modo que su hermano podía dormir con ella perfectamente. Asintió.

Éste corrió hacia ella y se tiró en la cama pegando un gran salto.

-Veo que estás contento, ¿eh?

Su hermano sonrió y Miley se sintió un poco mejor. No había nada mejor que ver a su hermano sonreír. La felicidad de los niños era contagiosa.

-Es que hoy me ha pasado una cosa... ¡Es fantástico!

Miley arqueó una ceja. Su hermano había estado todo el día en casa de los Smith, ¿qué cosa le habría podido pasar?

-Venga, cuenta.

-No se lo digas a papá. Ni a mamá- le pidió el niño. Miley se echó a reír, hablar con su hermano a veces resultaba divertido.

-Prometido- juró ella sabiendo que no se lo dirían a sus padres. 

Jason se revolvió en la cama, visiblemente nervioso y contento.

-Hoy he dado mi primer beso.

Miley se sorprendió. Y de repente sintió mucha envidia. La alegría de los niños dependía de una cosa mientras que los adultos tenían que sufrir por los cambios de la vida cotidiana. Quería volver a ser pequeña.

-¿En serio?- inquirió ella alegre porque su hermano también lo estaba.

-¡Sí!- exclamó él lleno de júbilo.

-Mi primer beso también fue a los trece años- comentó ella echando un vistazo a su hermano pequeño. Notó que tenía las mejillas sonrosadas, seguro por haber rememorado el beso de nuevo. Se rio por lo bajito.

-Es que April estaba muy triste porque su hermana lo estaba pasando mal- le explicó su hermano que aún tenía las mejillas rojas- me contó que ya nunca estaba en casa y que echaba de menos a la antigua Emma. Sentí una cosa rara en el corazón- Jason se llevó una mano al pecho, donde estaba su corazón- y sentí la necesidad de darla un beso.

-Le diste un beso en un intento de animarla- concluyó su hermana mayor sintiéndose orgullosísima de su hermano. Supo que él no iba a ser de esos chicos que se aprovechaban de las chicas. Su hermano quería a April a pesar de su temprana edad.

-Sí, bueno- aceptó él.

Se quedaron un minuto en silencio. Miley sintió una especie de nostalgia. Cómo cambiaban las cosas, su hermano ya había crecido.

-¿April te devolvió el beso?- le preguntó ella, curiosa por saber más.

-Sí.

-¿Fue largo?

-Sí- confesó él un tanto avergonzado.

-¿Con lengua?

-¡Miley!- gritó su hermano dándole una pequeña colleja- no te importa.

Miley le sacó la lengua. Posteriormente ambos rieron a carcajadas diendo paso al silencio. En diez minutos, los dos ya estaban dormidos.

~~~

Beth terminó de amamantar al niño. Se puso el pijama y, con el bebé Zath en brazos, se sentó en la cama junto con su futuro marido.

-¿Qué lees?- le preguntó Beth a Zayn. El joven estaba leyendo una revista que Beth no consiguió distinguir. Tenía las cejas fruncidas.

-De mí- alardeó en tono de broma. Beth le fulminó con la mirada- es broma. Estoy leyendo un anuncio que trata sobre One Direction. Dice que tenemos una maldición.

-¿Una maldición?- ahora era Beth la que se reía. Arqueó una ceja.

-Ya ves.

Beth, divertida, le cogió la revista de las manos y leyó el anuncio. Mientras, el cantante cogió a su hijo y se puso a jugar con él pidiéndole que pronunciara "papá". Como el bebé no lo hacía ni caso, Zayn sacaba la lengua para alentarlo. Beth siempre encontraba esa situación muy graciosa pues Zayn no sabía que los bebés no aprendían a hablar hasta cumplir un año. Pero a pesar de eso, era un buen padre.

-Qué chorrada- soltó la chica después de releer el artículo. Decía que One Direction tenía una maldición por todas las cosas malas que les pasan.

Se dispuso a observar a los dos chicos que más quería en el mundo. Zayn seguía pidiendo que pronunciara "papá" mientras que el bebé le hacía carantoñas. Beth sonrió, se sentía muy afortunada. Solo conocía a Zayn de un año y aquí estaba, en un apartamento viviendo con él y con un hijo. Pero sabía que le amaba. Y él a ella, que se lo demostraba todos los días. Desvió la vista hacia su anillo, que se lo regaló hacía tres días.

-¿Te arrepientes?- le preguntó Beth. A Zayn no le hizo falta preguntar a qué se refería.

-Por nada del mundo- le contestó él con una sonrisa y un beso cariñoso.

Beth sonrió y apoyó una cabeza sobre un hombro de él.

-Yo tampoco. ¿Cuándo se lo anunciaremos a los demás?

Zayn se paró a meditarlo durante unos segundos. Después la miró.

-Propongo que hasta se pase todo.

Beth asintió con una mueca en los labios, no porque estaba en desacuerdo sino porque estaba triste por lo que les pasaba a sus amigos. Les había cogido cariño en tan poco tiempo. La acogieron como si fuera de su familia.

-Sí, yo también.

El pequeño Zath se quedó dormido en los brazos de su padre. Zayn sonrió y, visiblemente emocionado, le tumbó en la cuna, que estaba al lado de la cama de matrimonio.

-Mañana se celebrará el entierro de Marcos- le anunció Zayn a su comprometida.

Beth se tumbó en la cama, que antes estaba sentada, y compuso una mueca triste. Sabía que se tenía que celebrar pero no tan pronto. No conocía mucho a Marcos pero sabía que Guiomar lo estaba pasando muy mal. Y adoraba a Guiomar.

-Eh, no pongas esta carita...- le susurró Zayn y la besó con ternura.

Se quedaron abrazados durante toda la noche.

~~~

 Emma repasó mentalmente lo que había hecho en los últimos días.

El día uno de junio tuvo lugar el Baile de Verano, que duró toda la noche. Más tarde recibió la noticia de que Harry estaba en coma y Guiomar secuestrada. Se pasó toda la noche en vela buscando pruebas con Marcos y Hayley y fue cuando encontró a Chloe Collins. Finalmente se quedó dormida en la habitación de Harry y Anne y Niall la llevaron a casa.

El día siguiente, dos de junio, estuvo todo el día en el hospital. Fue cuando Des, el padre de Harry, y ella hablaron. También se acordó de que ese día Allanah la humilló presentándola a otra mujer que había sido novia de Harry. Por la noche Harry estuvo a punto de morir convulsionándose y ella estaba tan digustada que le tuvo que llevar Ryan. Mientras, Marcos fue a Castle Combe a sacarle a Chloe información y se enteró del pasado de Raquel. 

El día tres de junio Emma, Nicole y Thomas fueron a la Universidad a buscar información en el ordenador de Raquel y descubrieron el mensaje que le había enviado Raquel a Chloe meses atrás. Se lo contó a Marcos y el policía Avon y ellos fueron a hablar con Chloe de nuevo. Mientras, por la tarde, Harry se despertó del coma y en unas horas volvió a convulsionarse provocando que perdiera el conocimiento de nuevo. Entre tanto, el policía y Marcos fueron en busca de Guiomar después de hablar con Chloe, descubriendo que tenía una casa en Liverpool.

A las seis de la mañana, ya cuatro de junio, es decir, hoy, Marcos murió recibiendo un disparo en el costado. 

Emma miró el reloj digital que estaba en su mesilla de noche. Eran casi las once y veinte. No quedaba nada para el cinco de junio, el entierro de Marcos.

Emma aún estaba contrariada por la lentitud del tiempo. Cada minuto que pasaba le parecían horas. Em llegó a pensar incluso que estaban a agosto. Sin embargo, no había pasado ni cinco días.

Escuchó los pasos de su hermano mayor por el pasillo y dedujo que había vuelto de la casa de Miley después de haberla llevado. Como esperaba, su hermano abrió la puerta de su habitación.

-Hey Em- le saludó él. La chica estaba tumbada en la cama mirando en dirección de la puerta así que su hermano la pudo ver- ¿cómo estás?

-Se puede estar mejor- contestó ella con sorna pero sin malas intenciones- he tenido días mejores.

Su hermano asintió con la cabeza en señal de acuerdo. Murmuró un "buenas noches" muy bajito y cerró la puerta.

Emma suspiró y se dio la vuelta en la cama. Observó el cielo negro por la ventana y le atrajo tanto que se puso de pie y como si fuera un imán se asomó en la ventana. El frío le golpeó la piel y respiró aire congelado pero a Em no le importó. Miró al suelo y, por primera vez en su vida, le sedujo la idea de tirarse al vacío.



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¡¡Es el capítulo más largo de la historia!! Es una recompensa por haber subido capítulos tan cortos últimamente. ¡Comentadme, porfi, me haría muchísima ilusión! Sólo queda 8 capítulos para que esta novela se termine.
Gracias a la persona que hizo esa foto, me encanta.

jueves, 8 de enero de 2015

91- Gran pérdida.

One Direction, excepto Harry, claro, salieron del hospital por primera vez desde hacía varios días. Notaron los rayos del sol al instante en sus pieles pero la tranquilidad duró poco. Los gritos de las directioners llenaron sus oídos y ellos, sonrientes, las saludaron por aguardarlos en el hospital para tener noticias de Harry. Los fans estaban protegidos por vallas y guardas. Los chillidos se convirtieron en murmullos de sorpresa cuando vieron a médicos, enfermeros y ayudantes aparecer detrás de los chicos. Empujaban unos carritos de servicio de tres estantes.

-No tenemos palabras de agradecimiento por todo lo que hacéis por nosotros- anunció Louis mientras una enfermera se situaba al lado de él con un carro. Louis lo sujetó y señaló lo que había en los estantes- hemos pensado en algo para retribuíroslo.

-Os vamos a ofrecer tazas de chocolate por haber estado días en la calle a la espera de noticias sobre Harry- prosiguió Liam tomando otro carro.

Los chicos se pusieron manos a la obra. Empezaron a repartir uno a uno tazas de chocolate, con la ayuda de los enfermeros. Ningún fan intento asaltar la valla, por la conmoción. Tampoco gritaron cuando les entregaron su taza sino que se limitaron a asentir, con lágrimas de felicidad, mientras murmuraban un "gracias". En media hora ya repartieron más de doscientas tazas.

Cuando terminaron empezó lo peor. Les bombardearon a preguntas. Niall atendió a un chico de más o menos dieciséis años cuando le preguntó por Guiomar.

-No la han encontrado todavía. Los policías hacen lo que pueden...- le explicó sin ocultar la tristeza en su voz. No les dio más detalles.

Muchos fans gritaron pero no eran los gritos de siempre sino que eran angustiados.

-¿Han atrapado al culpable?

-No. La están buscando- le contestó Zayn a una mujer mayor, que era la madre de una directioner.

-¿Y la chica a la que asesinaron? ¿Elisabeth?- chilló una adolescente muy atractiva.

Los chicos se miraron entre ellos. Liam tomó la palabra ya que sus palabras siempre tranquilizaban a la gente.

-No pudieron hacer nada por ella pero atraparán al culpable.

-¿Y Harry? ¿Cómo está Harry?- saltó la misma chica.

-Anoche se despertó- comenzó a decir Louis y la calle se inundó de gritos- pero empezó a convulsionarse unas horas después...- gritó por encima de los demás y agachó la cabeza, cada palabra le producía un pinchazo en el corazón- y sigue inconsciente- finalizó con tristeza. Los fans estallaron.

-¿Niall y Belén Smith han vuelto?- vociferó la amiga de la adolescente atractiva.

Zayn, Liam y Louis miraron al aludido con cara de sorpresa. Ni ellos mismos sabían cuál era la relación actual de Belén y Niall. Después de haberles visto hablar por privado en la cafetería todo se volvió más confuso.

-No- respondió el irlandés finalmente captando la atención de todos, incluso de los enfermeros y médicos- no hemos vuelto- remarcó. Niall miró a sus amigos y sonrió. En un susurro para que sólo lo oyeran sus amigos prosiguió- de momento.

Zayn le devolvió la sonrisa y se volvió de cara a los fans.

-¿Queréis escuchar una buena noticia?- los directioners le alabaron en gritos- ¡Ya soy padre de un hermoso niño! Se llama Zath y a pesar de haber nacido con ocho meses está en buen estado.


                                                                           ~~~

Un grito desgarrador llenó el sótano. Guiomar se lanzó hacia Marcos como si fuera un movimiento voluntario mientras escuchaba los lamentos de Raquel, al otro lado de la sala. El policía Avon, al ver aquella horrible escena, marcó inmediatamente. Una rabia nunca experimentada creció en el interior de Guiomar al ver que Marcos no reaccionaba. A su alrededor no había nada más que sangre procedente del costado del chico. Gritó al ver la asquerosa herida.

Sintió una fría sensación cuando se alejó de Marcos para arrodillarse delante de Raquel. Vio cómo la chica le suplicaba con los ojos, el policía Avon la había disparado en la pierna. Guiomar la miró fríamente mientras le arrancaba el pañuelo que tenía en el cuello. Raquel chilló de dolor y Guiomar, sintiendo una punzada de satisfacción al oír el grito, corrió para volver a atender a Marcos y atar la herida con el pañuelo de Raquel.

-Va a venir un ambulancia pronto- le explicó el policía Avon arrodillándose al lado de Guiomar- acabo de llamar.

La chica se sobresaltó. Se había olvidado completamente de su presencia. Se echó a llorar como una magdalena.

-Marcos...

El policía frunció los labios y puso una mano en la espalda para tranquilizarla. Guiomar, con las manos temblorosas, acarició los brazos de Marcos.

-T...Tengo mi...miedo de compr...comprobarle el pulso- hipó Guiomar. En lugar del enfado que había experimentado antes sintió miedo. Un miedo que hacía que todas las células se concentraran en Marcos.

Empezó a sollozar, cerró los ojos y miró al techo rogando por primera vez a Dios. El policía Avon, a su lado, no paraba de murmurarle cosas para que se tranquilizara.

Guiomar se apartó un poco y más lágrimas brotaron y se derramaron por sus mejillas sin poder contenerse. Su corazón quedó apresado en el frío mientras veía cómo el policía se arrodillaba más aún quedando su oreja pegada al pecho de Marcos. Un sudor frío comenzó a deslizarse por la columna de Guiomar, ¿y si no respiraba? Además de eso, un pánico helado anidó en su estómago. ¿Qué haría si fuese así?

La mirada del policía siguió la visión de Marcos hasta Guiomar y se clavó en ella.

Guiomar supo que lo mejor no era saberlo. Se le cayó el alma a los pies.

-Lo siento- murmuró el policía Avon sin más y Guiomar sintió su corazón más helado que nunca. Quiso que una avalancha le cayera lo más rápido posible. Le dolía el corazón. Le ardía.

-No- sollozó Guiomar y se arrastró un paso más atrás- no.

El dolor se adueñó de Guiomar. Un dolor que le impidió ordenar sus pensamientos, sus recuerdos. Un dolor que le impedía respirar. Un dolor que le impedía llorar. Ahogó un grito. Sintió un enorme agujero en su pequeño corazón. La cabeza le daba vueltas y lo último que sintió es un golpe fuerte en la cabeza.


                                                                                  ~~~

Emma tomó la mano de Harry y la apretó contra sí. La rodeó con sus dos manos. Sintió un pequeño escalofrío, estaba helada.

Se encontraba sola en la habitación del hospital por primera vez. Estaba sentada en una silla enfrente de la camilla de Harry.

-Despiértate- rogó ella. No sentía nada más que dolor. Estaba acostumbrada a sufrir pero nunca había estado tan devastada como ahora. Su primer sufrimiento fue cuando su ex novio Ryan la dejó pero no fue nada comparado cuando se enteró del falso embarazo de Taylor y tuvo que dejar a Harry. Luego sintió un dolor más atroz al enterarse de que padecía cáncer. Aunque pareciera imposible, la muerte de su mejor amiga Anna y el hecho de que todos se lo ocultaron el dolor fue mayor. A pesar de que esa fue una angustia horrible, que no te dejaba respirar y sentía su corazón vacío todo el tiempo, era posible que ahora se sintiera peor todavía. En cualquier momento Harry y Guiomar podían morir. Estaba esperando fervientemente que Harry abriera los ojos de nuevo. Estaba esperando que Guiomar volviera junto a ella y poder abrazarla una vez más, sentir el apoyo de una de las personas más importantes de su vida.

-Buenos días- le saludó una voz masculina al entrar en la habitación. Emma no se molestó en mirar al invitado pues sabía perfectamente que se trataba de Zac- ¿sabes lo que están haciendo Zayn, Louis, Liam y Niall? ¡Es fantástico!

Emma negó con la cabeza y quiso decirle que no le interesaba lo más mínimo lo que estuvieran haciendo otras personas pero se calló y escuchó lo que le dijo Zac. Oír que los chicos estaban ayudando a las directioners le hizo alegrarse un poco más. Pero sólo un poco.

El muchacho tomó una silla y se sentó al otro lado de la camilla, en frente de Em.

Inconscientemente, Emma soltó la mano de Harry y cruzó los brazos. Sabía que, en el fondo, se sentía incómoda cuando estaba en la misma habitación que Harry y Zac.

-¿Cómo te encuentras?

-Genial. Mi mejor amiga anda desaparecida desde hace días y mi ex novio está en coma. ¿Qué más puedo pedir?- le espetó ella fríamente.

Zac se calló y bajó la mirada, dolido. Golpeó el suelo con el pie, nervioso, y estuvieron en silencio unos cuantos minutos más hasta que Emma rompió el hielo.

-Lo siento por haber sido tan brusca. Es que...

-No pasa nada. Ha sido una pregunta un poco ridícula.

-¿Sólo un poco?- respondió Emma levantando una ceja. Se echó a reír a la fuerza- lo siento de nuevo. Sólo quiero que Harry se despierte... Estoy muy preocupada- Zac notó cómo varias lágrimas se deslizaban por la mejilla de Em sin que ella se diera cuenta.

-Le quieres mucho- afirmó éste más para sí mismo que para ella.

Ella alzó la vista y le miró directamente. Se sintió peor al recordar cómo había jugado con él, sabía sus sentimientos hacia ella y a pesar de eso le besó para intentar olvidar a Harry. ¿A quién engañaba? Nadie podría olvidar a Harry Styles.

-Le amo- declaró ella sin tapujos.

Zac notó cómo su corazón se encogía. No hizo caso al dolor y alargó un brazo para apretar fuertemente la mano de Em, señal de apoyo. Emma le lanzó una sonrisa de agradecimiento pero duró poco. Un aullido sorprendentemente irritante empezó a sonar.

-Tengo que cambiar mi maldito tono de llamada de nuevo- bromeó Emma y sacó su teléfono móvil. No se paró a mirar el número y descolgó- ¿sí?

Zac se dio cuenta de que la cara de la joven había cambiado totalmente. Emma soltó bocanadas de aire y se echó a llorar, Zac sospechó que eran lágrimas de felicidad.

-¡Han encontrado a Guiomar!- gritó ella loca de alegría y aquello confirmó las sospechas de Zac.


~~~


Zayn, Louis, Liam, Niall y Emma se montaron en el coche del primero (las directioners no les vieron) y se dirigieron directamente al hospital donde estaba Guiomar. Emma estaba la mar de contenta, al menos habían recuperado a su mejor amiga. Cuando Zayn aparcó, Emma abrió la puerta del coche y salió pitando. Los otros cuatro chicos le pisaron los talones.

En la recepción preguntaron por Guiomar Brandon y la chica que les atendió les dio el número de habitación rápidamente. Subieron a la primera planta y se encontraron con los padres de Guiomar, Bella, Cassandra, Thomas, Nicole y Hayley.

-¡Emma!- gritó Hayley en cuanto vio a su amiga. La abrazó con lágrimas en los ojos- ¡la han encontrado!- sollozó.

Emma asintió sin parar de llorar y se reunió con los demás.

-¿No habéis podido entrar?- preguntó Liam, nervioso.

-No nos han querido decir nada- respondió Cass. Se la veía histérica por cómo retorcía las manos. Bella, la ex novia de Marcos, la abrazó.

-Sólo nos han explicado que Marcos y el policía Avon la han encontrado- añadió Thomas, que iba cogido de la mano de Nicole.

El pánico se apoderó de Emma.

-¿Pero se encuentra bien?

Ninguno respondió, pues a todos les carcomía la misma preocupación. Se quedaron en silencio lo que les parecieron horas mientras venía más y más gente. Para sorpresa de Emma, Brooke, la hermana de Guiomar, se encontraba entre ellas. Después de una hora Bella se marchó a la cafetería para tomarse un descanso. Más tarde, se les acercó un doctor con cara de profesional.

-¿Familiares de Guiomar Brandon?

-Aquí- respondió la madre de la interpelada. Los demás se apartaron por educación y los padres y la hermana de Guiomar se acercaron al doctor. Los demás estiraron el cuello para escuchar.

-La paciente Guiomar Brandon no ha sufrido ninguna lesión leve. Padece, como es de esperar, traumatismo por los días de secuestro- les explicó el doctor y todos no pudieron evitar un suspiro de alivio. Emma dio un gritito incontrolado por la emoción- pero está muy delgada. Pueden pasar a verla- les indicó el doctor a los parientes de Guiomar- después los amigos- Emma y Hayley sonrieron.

-¡Ay, qué bien que Guiomar esté bien!- exclamó Bambi, que había llegado más tarde con su primo Zac.

-Esperad, eso no es todo. Hay noticias malas- repuso el doctor sin haberse marchado.

Se miraron entre ellos. A Emma le revolvían las entrañas.

-¿Familiares de Marcos Anderson?

-Yo- habló Cass con voz temblorosa. Dio un paso más junto con Bella y su mejor amiga Helena, que le tomaba de la mano como soporte- mi padre vive en Islandia y ha cogido un vuelo para aquí.

El doctor asintió imparcialmente y echó un vistazo al folio que tenía en la mano. Todos vieron cómo tragaba saliva. Miró a la hermana de Marcos y sin mostrar ningún gesto en la cara le anunció:

-Su hermano, Marcos Anderson, ha fallecido hoy a las seis y veinticinco de la mañana al recibir un disparo en el costado. Lo siento. Han detenido a la culpable cuyo nombre es Raquel Carrington, la secuestradora de Guiomar Brandon.

-¿Qué...? ¿Cómo...?- masculló Cassandra con la voz rota. A Em se le encongió el corazón y a juzgar por las caras de sus amigos, no fue la única.

Cassandra no pudo sostenerse de pie y se cayó. Helena, que estaba agarrada del brazo de su mejor amiga la sujetó con la ayuda de Justin.

-Siento mucho su pérdida- le dijo el doctor. Negó con la cabeza lentamente y apartando la mirada de sus apuntes, se marchó sin mirarles.

-No... ¡No! ¡Marcos no puede estar muerto!- sollozó Cassandra. Todos también lloraban pero nadie sabía qué decir- ¡no puede estar muerto!- repitió.


Emma se quedó muda ante la repentina e inesperada noticia. Se vio reflejada en Cassandra cuando vio el dolor que cargaba la joven. Emma se quedó mirándola mientras sentía cómo su corazón se encogía más y más.

-Tranquila, Cass...- le susurró su mejor amiga Helena estrechándola contra sí- me tienes a mí. Estaré aquí pase lo que pase.

Pero Cassandra no escuchaba. Tenía la mirada fija en un punto lejano y Em no pudo adivinar qué miraba. Con lágrimas en los ojos abrazó a Cass.

-Ayudadme a llevarla a casa, por favor- les suplicó Helena a Justin y Em. Ambos asintieron al instante y su hermano sujeto a Cass por el otro brazo. Los demás la miraron con pena y la murmuraron cosas para darle el pésame pero Cassandra no les escuchaba. Parecía una muñeca rota. Y dolía verla más así que gritando y llorando.

Emma siguió a Helena y a Justin, que llevaban a Cass sin que ella opusiera resistencia. Se montaron en el coche de Justin. Helena y Emma se sentaron atrás con Cassandra en el medio.

-¿Por qué mi hermano?- alzó la voz la chica después de tanto tiempo en silencio- ¿qué ha hecho él?

-Ayudar a Guiomar- le explicó Helena mirando al frente con lágrimas en los ojos sin parar de acariciar el cabello plateado de su amiga. Cass tenía la cabeza apoyada en su regazo. Por un momento, Emma pensó que culparía a Guiomar por la muerte de Marcos pero se dio cuenta de que estaba equivocada al escuchar las próximas palabras- él la amaba y seguro que estaría muy orgulloso de que su muerte no hubiera sido en vano. Guiomar está viva gracias a Marcos y eso era lo que él quería.

Cassandra se echó a llorar de nuevo. A Emma le rompió el corazón verla así.

Justin aparcó en un sitio desconocido y Em supo inmediatamente que estaban enfrente de la casa de Helena. Salieron del coche y sujetaron de nuevo a Cassandra, que no tenía fuerzas para ponerse en pie. Helena sacó las llaves de su bolso y abrió la puerta de su casa. Los padres de la chica les recibieron al instante al escuchar el sonido de la puerta abrirse.

-¿Qué ha pasado?- les preguntó la madre de Helena con rostro preocupado al ver a Cass en ese estado.

La madre de Helena era una señora bajita pero con curvas a pesar de sus cincuenta años. Em no pudo evitar el parecido entre la madre y Helena. El padre, en cambio, era muy alto y con un bigote que a Emma le recordó al de Hitler.

Justin se quedó abajo a explicarles lo sucedido a los padres de su novia mientras que Em y Helena subieron a Cassandra. Emma entró por primera vez a la habitación de la novia de su hermano, le pareció muy bonita. La tumbaron en la cama y Emma pudo tener un rato de reflexión.

Nunca había estado tan unida con Marcos pero en los últimos días había pasado mucho tiempo con él en busca de pistas. Se sentía profundamente triste por la muerte de Marcos. Más que un profesor era un amigo. Se quitó las lágrimas cuando su hermano entró al cuarto.

-No quiero estar aquí- bramó Cassandra de golpe, levantándose de la cama. Helena tiró de ella para que volviera a tumbarse- quiero ver a Marcos.

-No le puedes ver, Cass- musitó Helena con tanta tristeza que Emma casi se echó a llorar de nuevo.

Em vio por el rabillo del ojo que su hermano le pedía hablar un rato a solas. Ella asintió mientras se levantaba de la cama. Justin cerró la puerta de la habitación y salieron al pasillo.

-Antes, abajo, me llamó Niall- le explicó él en un susurro para que Cass no le escuchara- han podido ver a Guiomar pero ella no quiere hablar.

Emma soltó una exclamación. No había caído en la cuenta lo afectada que estaría Guiomar por Marcos. Se tapó la boca mientras que más lágrimas se paseaban por sus mejillas.

Su hermano la miró con tristeza y la estrechó entre sus brazos con fuerza.

-Eres una de las personas más fuertes que conozco- le dijo él y a Emma se le cayeron más lágrimas- has tenido que sufrir tanto...

Cuando Em se soltó de su hermano vio que él se limpiaba las lágrimas. Los dos sonrieron para infundirse ánimos.

-Te llevaré de vuelta al hospital- le avisó él.

-No hace falta, en serio. Puedo conducir con tu coche- alegó Emma.

-¿Y después pagar cien pavos para los arreglos del coche?- se mofó su hermano con retintín de broma.

Em rodó los ojos y abrió la puerta de nuevo. Helena alzó la cabeza para mirarles.

-Voy a llevarla- le anunció su novio y el rostro de Helena se ensombreció- tranquila, volveré en media hora. Te lo prometo- juró él y le dio un beso en la cabeza. Helena le sonrió, agradecida.

Cassandra estaba de nuevo sumida en el dolor en silencio. Emma la entendía, a ella le pasó lo mismo cuando se enteró de la muerte de Anna. No tenía a nadie y tuvo que afrontar el dolor ella sola. Cassandra no tenía madre, su padre prácticamente ni existe y acababa de perder a su hermano. Si Dios existe, ¿por qué hace daño a las personas inocentes? ¿Por qué tienen que morir las personas cercanas a Emma? Se sentía como un imán conectado a la muerte.

Una vez abajo, se despidió de los padres de Helena educadamente. En el coche se sentó en el copiloto y su hermano arrancó inmediatamente, sin perder el tiempo.

-Guiomar ha vuelto- le dijo su hermano como si lo solucionara todo. Em miró el paisaje por la ventanilla.

-Pero Harry no- contestó la joven sin apartar la mirada- y Marcos jamás volverá.

Justin se mordió el labio como si se estuviera reprendiéndose por lo que había dicho.

-Espero que vuelvas a casa pronto. Prácticamente vives en el hospital como cuando...- se interrumpió súbitamente y la chica notó cómo se reprendía mentalmente de nuevo. Supo lo que iba a decir, se refería a la época del cáncer de riñón- bueno, ya sabes. Tus hermanas te echan de menos, te necesitan. Papá y mamá también.

-¿Y tú no?- bromeó Emma para calmar el ambiente.

Justin se rió y la miró como queriendo decir "ya lo sabes".

-Volveré en cuanto Harry despierte, os lo prometo- le dijo ella aunque no sabía si cumpliría con su palabra.

-Eso espero- le sonrió Justin.

Se quedaron en silencio unos minutos. Emma reconoció la carretera por la que iban, faltaba muy poco para llegar al hospital donde estaba Guiomar.

-Por cierto, ¿qué tal te salieron los exámenes finales?- le preguntó acordándose de pronto.

Justin se rió de nuevo sin apartar la mirada de enfrente.

-Pensé que nunca me lo ibas a preguntar- declaró él sin perder su sonrisa- pues ya me han dado las notas.

-¿Y...?- le animó su hermana.

-Todas aprobadas, obviamente- dijo con chulería y alzó una ceja como si se creyera el mejor. Em le dio un puñetazo en el hombro.

-No te lo creas tanto- le reprendió ella en broma- ¿y tu novia?

-Helena también ha aprobado todas. Saca muy buenas notas- le contó él.

Emma no se dio cuenta de que su hermano había aparcado ya. Delante de ellos estaba la puerta principal del hospital. Le dio un beso en la mejilla a modo de despedida y abrió la puerta, dispuesta a salir.

-Espera...- habló su hermano y por su tono de voz Emma no pudo evitar preocuparse- hay una cosa que no te he dicho. Mamá me dijo que no te lo contara pero creo que deberías saberlo...

Emma frunció el ceño ante la confesión de Justin. Sabía que no le iba a afectar más de lo que ya le había afectado pero aún así se sentía nerviosa.

-¿Qué pasa?

-Bueno... Recibimos una carta de la Universidad de Sheffield- le dijo él y Em alzó la barbilla, obligándole a proseguir- bueno... ponía que como no te habías presentado a los examenes finales de junio... Bueno... El resto ya lo sabes- tartamudeó él nervioso tratando de no hacerla daño.

Emma se relajó al instante. Ya lo sabía.

-Sé que he repetido. No me importa- confesó, encogiéndose de hombros- al menos repetiré con Guiomar y Hayley- prosiguió contenta. Pero después sintió una punzada de tristeza al recordar a sus otras dos compañeras de cuarto. No sabía nada de Raquel.

-Vale- asintió él, aliviado- ten cuidado. Te quiero.

Emma asintió y cerró la puerta. Mientras se alejaba, su hermano la llamó de nuevo.

-¡Pase lo que pase ahí dentro debes saber que...!- exclamó él. Emma puso los ojos en blanco al oír sus sermones de nuevo. Le dio un beso en el aire y se dio la vuelta para marcharse, dejándole con la palabra en la boca.

Entró al hospital. Su hermano tenía razón, prácticamente vivía en el hospital. Sintió un poco de alegría al saber que dentro de poco vería a su mejor amiga de nuevo. Tomó el ascensor y subió a la primera planta. Se dirigió a paso rápido a la habitación de su mejor amiga.

Se encontró con Zac, Belén y Marii fuera de la habitación. Les saludó.

-Guiomar se va a poner contentísima cuando te vea- le dijo Marii con lágrimas de emoción. Em sintió un cosquilleo en la tripa. Entró a la habitación.

Divisó a Guiomar, estaba tumbada en la camilla de la habitación. Toda su alegría se desvaneció rápidamente.