viernes, 16 de agosto de 2013

53- I wish.




Últimamente se le estaba extendiendo por todo el cuerpo una especie de ardor que no tenía nada que ver con el calor del sol, y la presión que notaba en el pecho se reducía. No podía aguantar más tiempo. Se sentía solo y una parte de su corazón se lo había llevado Emma.
Liam estaba con Anna, Bambi y Zac; así que no quería molestarles. Niall estaba muy mal por la ruptura con Belén; así que no le hacía ninguna gracia que se sintiese peor. Y Zayn estaba en casa de su novia Perrie; y no quería estropearles la cita. Así que sólo le quedaba Louis.
Ahora mismo se encontraba enfrente de la puerta de los Tomlinson. Llamó al timbre. Uno, dos, tres veces. Hasta que se encontró cara a cara con su mejor amigo adormilado.
-¿Harry? ¿Qué coño haces levantado a estas horas?- preguntó con un ojo cerrado y el otro abierto, lo que produjo que Harry estallara en carcajadas- ¿Qué es lo que te hace tanta gracia?
-Tu cara, simplemente- le respondió.
Louis se resignó a contestarle y le dejó pasar.
-¡Hola Harry!- saludaron Daisy y Phoebe alegres. Eran las hermanas gemelas de Louis, lo que le recuerda a las hermanitas de Emma...
-Hola guapas- las devolvió el saludo.
-¿Subimos?- propuso Louis.
Harry miró a Louis suplicante y éste entendió. Ambos subieron por las elegantes escaleras hasta dar con la enorme habitación de Louis.
-¿Todavía tienes el póster de Power Ranger? ¿En serio?
Louis se encogió de hombros y se sentó en el suelo sin antes cerrar la puerta. Harry hizo lo mismo.
-Adelante.
Harry le miró. Louis sabía lo que iba a hacer Harry en este momento: romper a llorar.
-No puedo más.
-Sólo quedan cuatro días, Harry…
-¿Y si no sale de ésta con vida?- explotó. Siempre había temido aquella pregunta, y hoy, lo había soltado.
-Saldrá Harry… Ella es fuerte- murmuró él abrazándole.
-Sabía que venir aquí no me ayudaría- susurró Harry- nadie me entiende.
Louis se quedó callado. Miró directamente a los ojos de Harry, ya cristalizados por las lágrimas.
-Perdona. Por más que te diga cosas no te convenceré- se disculpó él, intentando retener las lágrimas- ¿te cuento la verdad? Que no sé si saldrá de ésta… Pero es que ella es tan cabezota que… Joder, ella está haciéndolo por ti. Cree que si os separáis os irá mucho mejor.
-¿Qué?
-Lo sé, una tontería… Estoy cagado, Harry- confesó- tengo miedo de que se muera.
-Gracias por ser sincero. Lo necesitaba- dijo el cantante de rizos frunciendo los labios mientras las lágrimas recorrían en sus mejillas- yo también.
Estuvieron en silencio unos minutos. Largos, pero necesitados. Harry bajó la cabeza, mirando al suelo, pensando en cómo cambiarían las cosas si Emma no tuviera cáncer. Hasta que la melodía de Single Ladies rompió el hielo.
-Joder, cambia el tono de llamada- se quejó Louis intentando animar el ambiente.
-Igualito que Guiomar- se rió. Acto seguido miró la pantalla de su móvil- es la madre de Emma.

                                                                

                                                 ~~~


La despertó un ruido: era la puerta abrirse. Anna abrió un poco los ojos y vio que Liam, despeinado, pasaba a la habitación y cerraba la puerta. Cuando sabía que la iba a mirar, cerró los ojos. ¿Qué hacía aquí? Mantuvo los ojos cerrados mientras Liam se sentaba en el hueco que quedaba de su cama y notó que dejaba caer todo su peso ya que su mesa se tambaleó ligeramente.
Sintió la mirada fija en ella pero Anna siguió fingiendo dormir. Abrió un ojo cuidadosamente y vio que Liam no estaba solo, estaba acompañado por su guitarra.

Na na na na na. When you walk by. I try to say it. But then I freeze. And never do it. My tongue gets tied. The words get trapped.


[Cuando pasas por mi lado
Trato de decirlo
Pero luego me congelo
Y nunca lo hago.
Mi lengua se enreda
Mis palabras quedan atrapadas]


Liam la estaba cantando el párrafo de su solo de I wish. Cuando terminó, Anna sonrió.
-¿Todo lo que estás diciendo es cierto?
-¡Eh! Estabas despierta, eso no vale.
Anna se rió y se sentó en la cama junto con Liam. Él estaba bastante nervioso, lo que produjo que Anna sonriera aún más: que un chico se ponga nervioso por ti es un halago.
-No hace gracia…
-Que te pongas nervioso por mí sí que tiene algo de gracia- sonrió- venga Liam, vence tu timidez y dilo.
-¿Por qué quieres que lo diga? ¡Con la nota y la canción es suficiente!
-Quiero escucharlo.
-Me gustas- le soltó.
Anna sonrió por undécima vez. Siempre supo que sentía algo especial por Liam, cuando conoció a los chicos por primera vez, él fue el que más le llamó la atención.
Dejó que la longitud que había entre ellos se acortara y le besó. Al principio con delicadeza y después con pasión. Entre cada beso que se daban, Anna y Liam sonreían.
Los labios de Anna sabían a crema, a crema de cacao y estaban fríos. Liam la besó con firmeza y se apretujó contra su pecho.
-A mí también- admitió.
Liam acarició su cabello mientras que Anna exploraba la espalda del chico.
-¡Anna!- un grito y el sonido de la puerta abrirse hizo que Anna y Liam se separaran de golpe.
-¡Bambi! ¿Qué haces aquí?- saltó Liam avergonzado.
Bambi se hizo la loca y disimuló no haber visto nada.
-Me daba corte llamarte a ti, así que avisé a Anna. El teléfono está sonando- les respondió.
Vaya, estaban tan concentrados en el otro que no escucharon la melodía del teléfono.
Anna y Liam se levantaron de la cama algo nerviosos y los tres fueron al salón donde el teléfono no paraba de sonar altamente. Liam prefirió cogerlo.
-¿Sí?
Mientras Liam hablaba, Anna y Bambi intercambiaron miradas furtivas.
-Es Zayn- avisó el chico- no le entiendo. Parece que habla en japonés.
Anna abrió los ojos sorprendida y Bambi se quedó boquiabierta. Liam estaba nervioso.
-¿Zayn? No te entiendo.
Anna y Bambi escucharon una voz distorsionada, no entendían lo que decía Zayn. Pero al parecer, Liam sí lo había entendido por el cambio brusco de su semblante.
-¡¿QUE QUÉ?!- gritó Liam tirando el teléfono y se echó a correr hacia su habitación.
-¡Liam!- chilló Bambi asustada- ¿Qué ha pasado?
Anna, con el corazón en la garganta y la mano temblando, cogió el teléfono que se encontraba en el suelo.
-¿Zayn?
-¿Anna? ¿Eres tú?- gimió.
-¿Qué está pasando?
-Emma… Ha tenido un ataque- se le quebró la voz- la encontraron en su habitación tirada en el suelo y era demasiado tarde…
Anna se llevó una mano en la boca y empezó a llorar.
-Emma ha tenido otro de sus ataques- le explicó a Bambi que no paraba de pedir explicaciones y morderse las uñas- pero esta vez la encontraron demasiado tarde.
Los ojos de Bambi denotaban terror. Reaccionó antes que Anna y colgó el teléfono.
-¡LIAM!- gritó.
Liam volvió al salón corriendo.
-¡Me he puesto la ropa y he despertado a Zac para que haga lo mismo! ¡Vámonos!- gritó atemorizado.
Bambi y Anna se desperezaron y fueron a sus habitaciones a cambiarse.

                                                                                                    ~~~


-¿Qué quieres?- preguntó Helena algo molesta. Cerró la ventana de su habitación, hacía un calor desbordante.
Cass había acudido a su casa a primera hora de la mañana. La primera reacción de Helena fue cerrar la puerta delante de sus narices pero Cass insistió tanto que no tenía más remedio que abrirla.
-Quería pedirte perdón. Ganaré dinero utilizando otros métodos.
-Te he dicho mil veces que yo te lo puedo prestar- contestó ella.
-Lo sé. Pero es tuyo y punto- objetó ella.
-Pero si para conseguirlo tienes que ser así con la gente, paso.
-¡Te dije que utilizaré otros métodos!- gritó Cassandra enfurecida.
-¿Qué métodos? A ver, sorpréndeme- sentenció Helena algo aburrida.
-Voy… Voy a trabajar.
-¿Qué? ¡Pero si dentro de una semana es la graduación!
-Bueno, pero algo de dinerillo extra en verano no viene nada mal…
-¿Y tu hermano? ¿No trabajaba de profesor particular?
-Pues resulta que es Guiomar la alumna- repuso.
-¿Cómo? ¿Guiomar? ¿Guiomar Brandon?
-¿Qué más Guiomares conoces?- ironizó la rubia.
-Pero… Esto es imposible… ¡Menuda coincidencia!- gritó Helena incrédula.
-Lo sé… Pero renunció el trabajo hace unos días.
-¿Qué? ¡¿Por qué?!- preguntó ella asqueada por el hecho de que Marcos abandonara su trabajo pese a la situación que están pasando.
-No me dijo el motivo, pero yo creo que…- Cass se acercó más a su amiga y le susurró unas palabras más.
-Imposible.
Cassandra le expuso a su amiga todo lo ocurrido en el bosque y cómo acabo Guiomar en su casa.
-¿Y tu hermano no denunció a la policía, verdad?
-Es obvio que no.
-Normal…- susurró- Joder, lo siento mucho, de verdad pero… Yo ya no quiero ser el conejo de Indias de tus jueguecitos.
Cassandra la abrazó.
-Ya puedes romper con Justin… Ya no quiero hacer más daño- habló Cassandra al terminar el abrazo.
-Ya hemos roto- anunció, dolida.
-Bueno, ya te lo has quitado de encima.
-Cassandra es que… Yo… No quería, de verdad pero…
-¿Qué pasa?- preguntó asustada.
-Es que me he enamorado de Justin…

                                                                                            ~~~

Llevaban cuatro horas infernales en los pasillos del hospital. Cada vez que algún doctor salía de la habitación en la que operaban a Emma, todos se levantaban y no paraban de hacerle preguntas. Pero ellos sólo contestaron de momento “todavía no sabemos nada”.
Will; Amy; las gemelas; Justin; Helena, para acompañar a Justin, aunque no habían hablado durante todo el día; One Direction, Harry iba al baño cada dos por tres a vomitar; Eleanor, la novia de Louis; Guiomar, que no paraba de morderse las uñas; Hayley; Anna, que murmuraba cosas inteligibles; Marii; Clara; Bambi; Zac y la prima de Emma, Belén.
Las fans no paraban de molestar al hospital, ya que sabían que One Direction se encontraban allí. Eleanor, que estuvo todo el día en el hospital para consolar a Louis y sus amigos pidió respeto mediante twitter.
Guiomar, cansada de morderse las uñas, decidió entrar en su twitter varias horas después de que Ele anunciara la situación. Vio que tenía 432 seguidores más, aunque no le extrañaba pues, los cinco cantantes y Eleanor la siguieron y todas las directioners sabían que ella era la famosa amiga de ellos.

@Zaynismyboyfriend: os acompaño en el sentimiento. Ánimo Harry. #Emmatúpuedes.
@Onedirectioon5: jamás os rindáis ni perdáis la esperanza. Os entiendo, yo pasé por situaciones similares. Rezo para que Emma se recupere. Besos^^
@Mygreenunicorn: es encender el ordenador recién levantada y recibir aquella noticia tan horrible. Noticia impactante, ánimo chicos. 

Guiomar sonrió, por primera vez en la vida había cogido cariño a las fans.

@Directionerforever: #Emmatúpuedes con solo pensar en la situación que están pasando mis chicos, rompo a llorar. Emma, no te rindes y vuelve con ellos.
@Eileenryddle: Harry es mío, y de nadie más. Creo que si Emma Smith se muriera, alegraría a más de una.

Arrugó la nariz, aquella chica le recordó a Taylor. Seguramente la cantante estaría en la iglesia rogando a Dios que se muriera Em. Sintió un odio tan intenso que apagó el móvil bruscamente.
-¿Y bien?- preguntó Hayley.
-Las directioners nos apoyan. A todas le duelen lo ocurrido- le explicó a Hayley, encogiéndose de hombros. Se dirigió a Eleanor- gracias por pedirlas respeto.
La novia de Louis la sonrió.
En un par de sillas más al lado. Anna intercambió una triste mirada con Liam. Éste la cogió de la mano y estuvo entreteniéndose acariciandola.
Marii lo vio y bajó la cabeza, disgustada. Bambi se dio cuenta de la reacción de la hiperactiva. Ayer Harry la dijo que estaba enamorada de Liam así que era por eso… Marii estaba por Liam.
-¿Crees que harían una bonita pareja?- la susurró.
-No sé. Pero Liam está enamorado de ella así que…
-No sé si está enamorado, él no lo ha confirmado- la consoló- pero… Hoy les pillé besándose.
Marii soltó un gemido y miró a Bambi.
-Me da igual- masculló.
En este mismo instante salió un doctor. Todos se sobresaltaron de golpe.
-Ha sido demasiado tarde…- susurró el doctor mientras se quitaba los guantes de látex- la encontramos tirada en el suelo una hora después…
-Eso ya lo sabemos- le interrumpió Harry bruscamente, con los ojos anegados en lágrimas- ¿cómo está?
-Necesitamos cambiarla de riñón urgentemente- relató- un trasplante.
Harry se tapó la cara con el brazo, mientras Zayn le consolaba detrás.
-¿No es suficiente con uno?- preguntó Liam, que tenía uno sólo. Apretó la mano de Anna más fuerte, lo que produjo que Marii bajara la cabeza aún más.
-No. El izquierdo lo tiene muy débil. Tenemos que cambiar el derecho, y ya- arguyó el doctor, mirando uno a uno- ¿voluntarios?
-Yo- alzó una voz.
Todos centraron sus miradas en Harry.
-Harry, querido- optó Amy- creo que deberías…
-No- respondió él en un tono bastante borde- yo quiero ser el donante.
-Pero Harry, es mejor que sean los familiares.
-Quiero serlo yo, Justin- dijo el cantante y miró a Will.
-Adelante.
Harry sonrió y acompañó al doctor a una sala.
-Te aviso que la operación te puede afectar. Tu sistema circulatorio y excretor; y también...
-Me da igual. ¿Vamos?
-Primero deberíamos ver si es compatible o no…
-Vale.
Se adentraron a una sala blanca como la nieve. Harry entrecerró los ojos, pues tanto blanco le afectaban los ojos. Le ordenaron tumbarse en la camilla y así lo hizo.
-Empecemos- anunció el doctor mientras varios doctores preparaban las herramientas necesarias para la operación.


-¿Y el resultado…?- se apresuró a preguntar Amy a una doctora tras esperar dos horas en silencio desde que Harry se marchó con el doctor.
-¿Familiares de Emma Smith?
Todos asintieron decididos, algunos incluso temblaban nerviosamente que parecían que de un momento a otro se caerían.
-El trasplante ha sido todo un éxito- informó otra doctora con una sonrisa- pero…- de repente se desvaneció- la paciente todavía no ha reaccionado tras el trasplante exitoso.
Sus palabras desencadenaron un arranque de murmullos.
-¿Eso qué significa? ¿Qué está mal?- preguntó Justin aguantando la respiración, mientras Helena le acariciaba levemente el hombro para tranquilizarle.
-No lo sabemos pero…- la doctora rechoncha tragó saliva- si no reacciona en la última hora…- palideció. Todos temieron que en este instante se desmayaría, pero se mantuvo firme- morirá.
Eleanor y Helena se taparon la boca con las manos ligeramente temblando. Los demás rompieron a llorar. Los sollozos de las gemelas resonaban por todo el pasillo.
-¿Y Harry?- preguntó Bambi preocupada- ¿cómo está?
-Oh, el chico se encuentra muy bien- respondió. Todos soltaron un suspiro de alivio, pero siguieron llorando- está reposando. En unos minutos se despertará.
-No me lo puedo creer- murmuró Zac, incrédulo por la situación que están pasando- en estos momentos, twitter es un gran pañuelo. Las fans no paran de mandarnos mensajes de consuelo.
Niall leyó un mensaje y se lo enseñó a April, que no paraba de llorar ruidosamente.
@Nicole__1996: Emma sobrevivirá como que me llamo Nicole Poulston. ¡Alegrad estas caras, Emma no querrá veros así! #ÁnimoEmma
La niña sonrió.
-Respóndela.
-¿A quién?
-A esta fan. Dila que muchas gracias- respondió, sorbiendo los mocos.
-¿Por qué?
-Porque me ha hecho sonreír- susurró.
Niall sonrió dulcemente, mirando a la niña. Agarró fuertemente su móvil y la respondió.
A unos pasos más de Niall, Belén animaba desesperadamente a la otra niña, Aroa.
-Se va a morir- masculló, pero ella la entendió perfectamente. Negó con la cabeza y la abrazó fuertemente.
‘No’- signó con un gesto de negación- ‘Harry ha donado su riñón. Emma vivirá con el riñón de él por nosotros. Por ti y por mí’.
Cuando la niña se giró para abrazar a su madre, Belén rompió a llorar. Guiomar, que había visto toda la escena la abrazó.
Pasaron los minutos lentamente. Después de cuarenta minutos nadie se podía estar quieto. La misma doctora rechoncha salió de la habitación que tanto tiempo estaba cerrada. Todos la miraron, indecisos. En el pasillo se habitó un silencio sepulcral que hasta se oiría un alfiler caer.
-¿Y?- rompió el silencio Eleanor, abrazando a su novio que no paraba de respirar intranquilo.
-¡Se ha despertado!- gritó ella muy alegre. Todos soltaron chillidos de alegría y algunos saltaron. Se abrazaron unos a otros, felices- Ahora mismo está despierta. Acompañadme, por favor.
Todos se miraron nerviosos. Parecía que de un momento a otro, el corazón iba a salírsele de tanto palpitar.
Entraron a la sala. En la cama reposaba Emma, despierta pero cansada.
-¡Emma!- chilló Aroa con la voz quebrada.
Todos sonrieron. La muchacha ya no tenía la piel grisácea, el pelo desvaído ni los ojos llenos de ojeras. Emma sonreía, pero no era una sonrisa normal, sino, una sonrisa sincera y tranquilizante, lo que produjo que los corazones de todos se llenaran de felicidad.


                                                                            ~~~


Después de cinco días ingresada en el hospital. Los médicos informaron a los padres la noticia más maravillosa del mundo: el cáncer había desaparecido.
Emma estaba en la etapa más feliz del mundo. Todo lo malo pasó. Ya no hay nada de lo que pueda preocuparse.
-Eres un tonto- comentó Emma abriendo la puerta a Harry.
-¿Un hola, por lo menos?- ironizó.
En los últimos días, Harry no pudo visitarla porque los doctores la aconsejaron que tenía que evitar todo tipo de sentimientos excesivos. Así que estuvo un tiempo sin ver a su novio.
-¿Y tus padres?- preguntó de nuevo.
-Les obligué a que le dieran un poco el aire.
Harry se rió. Emma parecía la ama de casa.
-Gracias- sonrió ella, cerrando la puerta no sin antes dejar pasar a Harry. Se sentó en uno de los sillones del salón.
-¿Por?- respondió él confundido sentándose al lado de su rubia favorita.
-Estoy viviendo con un riñón tuyo- le susurró- No tenías que haberlo hecho.
-Quería demostrarte mi amor.
Emma sonrió. Delante tenía al chico del que se había enamorado perdidamente. Jamás se había sentido así con un chico, jamás. Le temblaron los labios ligeramente y sin querer varias lágrimas cayeron.
-Eh…- la tranquilizó con una voz suave- ¿Por qué lloras?
-Porque soy una estúpida, no te merezco.
Harry abrió los ojos.
-¿Te has dado algún golpe en la cabeza?
-Harry… Yo me negué a verte en el hospital, te obligué a que te alejaras de mí y… Me haces esto.
-¿El qué?- susurró el cantante preocupado.
-Donarme un riñón. ¿No ves que eres tan bueno conmigo que a tu lado me siento… Como una estúpida?
Harry la abrazó fuertemente. Apoyó su cabeza encima del hombro de su novia.
-Te quiero, Emma. Sabes que en el amor se cometen estupideces…
-Has arriesgado tu vida por mí- gimoteó- eres increíble Harry.
Él sonrió y la miró fijamente. Y sin pensarlo, Harry la besó.
Tras unos momentos que se hicieron larguísimos (quizá media hora, o quizá varios días de fulgurante sol), Harry y Emma se separaron.
-¿Sabes qué?- dijo él con un tono bastante enigmático.
-Dime.
-Anna y Liam están saliendo.
-¡Ostras! Increíble. ¡Qué bien, ¿no?!- alabó la chica, sin parar de sonreír.
-Sí. Nos lo confesó Liam en el concierto de ayer. Pero…
-¿Pero…?
-Marii está destrozada. Clara me confesó que llora todas las noches- explicó tristemente, mientras pensaba que haría si Emma le rechazara- ella dice que no le importa, pero siempre lo oculta y cuando está sola rompe a llorar.
Emma suspiró. Se prometió que mañana hablaría con Marii durante su graduación.
-¿Y Niall y Belén? ¿Qué tal ellos?- preguntó, esperanzada.
-Les han pasado algo antes del accidente- observó el de los rizos- desde entonces no han vuelto a ser los mismos.
-Les han debido de pasar algo cuando quedaron y atropellaron a Belén- masculló la rubia, entristecida- hacen tan buena pareja…
-No más que nosotros- sonrió Harry.
Emma se rió.
-No, en serio, no digas tonterías. Hablaré con Belén. Y tú habla con Niall- sugirió ella con gravedad.
-Está bien- cedió el muchacho- la verdad es que nuestro duende irlandés estaba raro ayer.
Emma hizo una mueca.
-¡¡Hola parejita!!- gritó April.
-Anda, hola pitufa- saludó el chico- no os había oído venir.
Toda la familia vino al salón a saludarles. Los padres sonrieron con gratitud al ver al muchacho, confiaban plenamente en él por la demostración que hizo hacía unos días.
-Oye, ¿Qué hora es?- preguntó Em cuando toda la familia se marcharon del salón.
Harry echó un vistazo a su reloj.
-Las siete de la tarde.
-Aún es pronto… ¿Podemos ir al hospital?- pidió- ¿Harry? ¿Qué te pasa?
Harry había palidecido. Estaba blanco como la cera.
-¿Te… Te pasa algo?
-¿Qué? ¡No!- chilló ella al entender lo que creía su novio- quería visitar a un amigo mío del hospital. Tiene cáncer…
-¿Me tengo que poner celoso?- bromeó el cantante al relajarse un poco.
-No, tonto- sonrió.
-Pues allá vamos, pequeña.
Ambos se levantaron y Emma cogió su bolso. Al abrir la puerta de la salida se encontraron con Helena, aquella chica que Em detestaba.
-Hola, quería…
-¡JUSTIN!- gritó ella a pleno pulmón- ¡TIENES UNA VISITA!
-En realidad también quería hablar contigo.
-Me voy, no puedo- se despidió ella intentando evitarla. Cogió de la mano a Harry que iba a replicar para que se quedase y tiró de él- ¡ADIÓS MAMÁ, ME VOY CON HARRY A DAR UNA VUELTA!
Oyó que Justin bajaba rápidamente de las escaleras. Y que su mamá la dio una respuesta afirmativa.
-¿Quién…?- se interrumpió al ver quien era la persona que le visitaba- Helena.
-Quiero hablar contigo…
-¿Sabes?- la cortó- no sé porque viniste al hospital a consolarme cuando operaron a mi hermana.
-Tú lo has dicho, venía a consolarte- se defendió.
-¡Después de tu confesión! ¡Estábamos enfadados!- gritó enfurecido.
-Quiero explicártelo, de verdad. Por favor.
-¿Cómo te enteraste de lo de…?- insinuó.
-Por favor, Justin. No paraba de circular en internet que “La novia de Harry Styles está gravemente enferma”. Era la gran noticia del día, no soy idiota. Y además sabía en que hospital residía ya que hemos ido dos veces a visitarla.
-Adelante- terció, apartándose para dejarla pasar.
Helena pasó, con la cabeza gacha y subieron a la habitación del chico, intranquilos. Al llegar, a la chica le dio un vuelco al corazón, la foto que salían los dos que tenía colgado en la pared ya no estaba.
-¿Se lo has contado a Emma?
-No. Después de lo que ha pasado no es conveniente darla noticias tristes- explicó, malhumorado.
-Justin… ¿Me dejas explicarte la historia?
Soltó un bufido. Finalmente, cedió con un gesto con la mano.
-Sin interrupciones.
-Vale- aceptó el muchacho.
Helena respiró hondo y empezó:
-Cassandra y yo somos amigas desde la guardería- antes de que Justin hablara, continuó-: eso te va a interesar, no me interrumpas. A ver, cuando empezamos secundaria, la madre de mi amiga murió. Su padre, al tener que criar a dos hijos menores de edad solo, les abandonaron- vio que Justin puso una mueca de disgusto- dejó el trabajo y el dinero que les quedaban se lo gastaba en alcohol y drogas- Helena cerró los ojos, imaginando la vida que le ha tocado a su mejor amiga- su hermano tan solo tenía dieciséis años y abandonó la escuela. Él era el más listo de la clase, se podría decir que superdotado- se acordó de Marcos, luchando por su hermana pequeña- es uno de los chicos más listos que he conocido. Como no tenía carrera universitaria ni nada, empezó a trabajar en una panadería del barrio- Justin abrió los ojos, apenado- cobraban poco dinero, pero suficiente para que puedan alimentarse. Cassandra intentó suicidarse varias veces- comentó Helena mientras las lágrimas le desbordaban las comisuras de los ojos, rodeados de arrugas porque llevaba varios días sin poder dormir- pero Marcos y yo la animamos; y yo nunca renuncié a ella. Siempre la apoyé, a veces le prestaba dinero para que pudiese merendar y estas cosas. Para colmo, se enteró de que era adoptada. Durante toda su vida había vivido engañada, fue horrible para ella. Empezó a crecer y…- sus manos empezaron a temblar- y la ropa ya no le valía. Ya sabes el tipo de ropa que llevaba… Así que todos empezaron a burlarse de ella y ella siempre se iba al baño a llorar, mientras que yo la consolaba. Al empezar bachillerato nos cambiamos de escuela y ella decidió comenzar una nueva vida. Quería demostrar a todos que ella no era una mierda y que podía ser mejor que ellos. Le dejé mi ropa, mi maquillaje y un montón de cosas más. No quería que se burlasen de ella por su aspecto así que lo hice. Empezó a hacer daño a la gente por venganza. La hicieron tanto daño que su orgullo se destrozó en pedazos y quiso reconstruirlo. Pero bueno… Empezó a ser una niña pija y “rica” odiada por todo el mundo. Yo simplemente me callé y obedecía todas sus órdenes. Tienes que entenderme que lo hacía por ella… Pero- tragó saliva- cuando me pidió ser novia tuya para haceros daño, me resigné a hacerlo. Había rumores de que tu hermana tenía cáncer y eso, pero no me lo creía. Pero cuando me contaste que era cierto…- se calló durante varios segundos y se quedó pensativa- mi hermano pequeño murió de leucemia- las lágrimas cayeron con más velocidad- tenía cuatro años y murió… Por eso no quería hacerla daño. Por ti y por mi hermano. Pero en parte… No quería traicionar a mi mejor amiga.
Justin bajó la cabeza, pensando en el pedazo de confesión que acababa de recibir.
-La dije que no podía seguir más y la dejé claro que no podía ser otra de sus juegos. Luego te confesé todo… No quería ser una persona viviendo bajo una mentira. Contigo podía mostrarme tal y como era, no como la chica de la manicura. Lo último que te dije era cierto. Por eso te estoy contando esto. Nadie lo sabe…
-¿Qué último?
Helena se sonrojó.
-De que estoy enamorada de ti.
Justin alzó una ceja mientras que Helena esperaba su reacción. ¿La perdonaba?
-Yo también, Helena. Gracias por ser sincera- respondió con una sonrisa.
Ambos sonrieron y se besaron como nunca. El primer beso de verdad.
-Quería pedir perdón a Emma, pero por lo que veo está bastante ocupada con su novio- comentó la morena.
-Es que llevan muchos días sin verse.
Helena asintió, comprensiva.
-Por favor no se lo cuentes a…
-¿A Emma? Te lo prometo.
-Le conté lo nuestro a Cass y me comprendió. Ella va a ser como antes- Helena sonrió, recordando las honestas palabras de su mejor amiga.
-¿Y ahora como viven?
-Bueno; le han quitado la custodia a Nicolas. Como Marcos ya es mayor de edad puede cuidar de su hermana.
-¿Y él en que trabaja ahora?
-Era profesor particular. Antes trabajaba de administrador de papeles en una oficina. Se encargaba de llevar papeles al jefe y ésas cosas raras- ambos se rieron- resulta que el jefe era el padre de la mejor amiga de tu hermana, Guiomar.
Los labios de Justin formaron una “O” enorme.
-El padre de ella, creo que se llamaba Joshua Brandon- Justin asintió, cuando eran pequeñas, el padre de ésta siempre venía a buscar a Guiomar cuando se quedaba en su casa- un día habló con un colega empresario sobre los malos estudios de su hija. Marcos lo oyó y se ofreció ser su profesor particular.
-Pero si él no tiene el título de profesor.
-Ya lo sé. Pero el padre de Guiomar tampoco se preocupaba demasiado, así que le dio el cargo y le daba muchísima pasta. El señor Brandon es bastante simpático, pues le daba 34 libras por clase (aprox 40 euros)- Justin se sorprendió, normalmente son 8 libras como mucho- cómo bien sabes, Marcos aceptó. Pero…- suspiró tristemente- hace unos días abandonó el trabajo.
-¿Qué? ¿Por qué? ¿Le ofrecieron otro?
-No. Nadie lo sabe. Ha sido un gesto bastante estúpido por su parte. Cassandra y yo no sabemos por qué lo ha hecho. Pero él se arrepintió y la ha pedido que vuelva a darla clases pero ella se ha negado y exige una explicación.
-¿Y se lo ha dado?
Helena negó con la cabeza.
-Él no quiere decirlo. No lo sabe nadie…


                                                                                    ~~~


Cogió su bolso favorito, el verde esmeralda de Louis Vuitton. Fue al baño y se cepilló su cabellera ondulada y rubia. Decidió hacerse una coleta, dejándose un poco de flequillo por los lados.
Se asomó al salón. Ahí estaban sus padres, viendo la televisión.
-Papá, mamá. Me voy a dar una vuelta.
-¿Tan arreglada?- preguntó su madre, alzando una ceja.
Guiomar se encogió de hombros. Estaba de buen humor, así que le apetecía retocarse un pelín.
-Lo que hace el aburrimiento- masculló, arreglándose la coleta.
Salió presurosa de su casa. Caminó durante un largo rato, hasta llegar a la ciudad. Se llevó una mano en la frente.
-¡Las gafas de sol!- susurró. No le apetecía volver a casa, así que prosiguió su camino. Dio dos pasos más y se detuvo de golpe.
Charlie estaba mirándola, apoyado en su coche de policía.
-Sabía que algún día saldrías de tu casa.
Guiomar le lanzó una mirada ceñuda, como cuando su madre solía dedicarla cuando robaba comida de la nevera.
-Voy a denunciarte- habló con un tono bastante duro. Hasta se asustó de sí misma, parecía el profesor Rodríguez.
-¿Crees que me creerían siendo policía?- comentó sarcásticamente.
-Tengo testigos.
-¿Tu amiguito ese que peleó conmigo? ¿Y el mismo que te salvó cuando te disparé accidentalmente?
-Le disparaste a él, imbécil. ¿Te parece esto lo más normal del mundo?
Su semblante cambió inmediatamente.
-Lo siento muchísimo. No sabes cuánto lo he lamentado, de verdad.
-¿Dos veces?
-¡Estaba borracho!- se defendió el policía.
-Repito: ¿dos veces?- ladeó la cabeza y formó una "O" con sus labios, señal de que no le creía.
-No bebo tanto solo que últimamente… Eres el amor de mi vida.
-¿Qué? No soy el amor de tu vida.
-Eres perfecta. Estoy enamorado de ti y lo peor que he hecho en mi vida es dejarte cuando estabas embarazada. Bueno, cuando creíamos que estabas embarazada- se lamentó verdaderamente.
-¿Y para eso tienes que secuestrarme?
-Lo siento. He estado en el bosque, viendo cuando salías y cuando entrabas a tu casa. Te lo he dicho: estoy enamorado de ti. Estaba enrabietado por haberte perdido y bebí. Se me fue de las manos.
-Lo siento. No te perdono- respondió la rubia duramente. No quería ver a este chico nunca más.
-Te prometo que cambiaré. ¡No soy así!
-Me has dejado tirada después de que se rompiese el condón, me has secuestrado dos veces y me has hecho muchísimo daño y por último y no menos importante, ¡has disparado a mi amigo! Creo que me has demostrado suficiente.  Y como vuelvas a cruzarte en mi camino- se señaló a sí misma- te denunciaré a la policía.
La muchacha se dio la vuelta y volvió a su casa. Charlie le había chafado el paseo.
-¿Ah sí? ¿Y porque no lo hizo tu amigo?- preguntó él, haciendo que Guiomar se parase de golpe. Charlie tenía razón, ¿Por qué Marcos no le denunció? ¿Por qué no fueron al hospital?
No dijo nada y siguió caminando.

                                                                                ~~~


-Esto es lo que me dijo…- resumió Niall.
El irlandés le relató todo lo ocurrido en la cita con Belén a Hayley.
-¿Belén cree que te mereces algo mejor? ¡Ella es perfecta! Es guapísima, simpática, amable…
-Pero según ella- el rubio tragó saliva, rememorando todo lo que dijo su amada- es sorda. Y es un defecto.
-Ser sorda no es ningún defecto- murmuró la morena.
-Díselo a ella… No me hace caso. La quiero, y eso es lo importante.
Hayley bajó la cabeza y suspiró. Ambos le daban pena, pero no podía evitar sentir una pizca de alivio. Se sintió fatal por sentir esto, ¡se supone que es amiga de Niall y Belén!
-Mañana es nuestra graduación- cambió de tema Hayley- ¿venís?
-Produciríamos un jaleo- rió Nialler- mejor nada.
-Tienes razón- apoyó Hay sonriendo.
-Pero habéis terminado los estudios hace un par de semanas. ¿Tan tarde es la graduación?- preguntó él extrañado.
-Nuestro director del colegio cayó enfermo y estuvo unos días en su casa con gripe. Así que la graduación se aplazó, y es mañana.
-Pasado mañana tenemos un contrato de fotos. Me dijeron que podíamos invitar a una- dijo Niall, acordándose de aquello- si quieres, puedes venir. Pero te aviso, es puro aburrimiento.
-No pasa nada, os ayudaré.
-¡Gracias! Eres hermosa, así que seguro que les gustarás.
Hayley se ruborizó. ‘Calma, él lo ha dicho como amigos. Cálmate y que no se note tu cara sonrojada’
-Iba a invitar a Belén pero…- prosiguió, jugueteando con sus manos- supongo que no querrá verme.
-Así que yo soy el segundo plato.
-¿Qué? ¡No, no! No quería decir eso… Yo…
-Tranquilo, te entiendo- le tranquilizó ella.
Niall bufó de rabia. Se golpeó la mano.
-¿Ves? Siempre estoy metiendo la pata, Hayley- dijo él mosqueado- es normal que ella no quiera estar conmigo.
Hayley se arrepintió de haber dicho esto, sólo había bromeado. Se acercó y abrazó a su amigo.
-Tranquilo, no me ha molestado.

                                                                                    ~~~


-Me alegra saber que todas las directioners han cogido cariño a Emma- dijo Liam mientras leía varios tweets de sus seguidoras- seguro que también te cogerán cariño cuando se enteren.
-Eso espero- sonrió Anna.
Zac carraspeó.
-Tengo hambre- dijo. Y acto seguido fue hacia la cocina.
Bambi le siguió con la mirada hasta que desapareció en una habitación. Suspiró y preguntó:
-Oye Liam. ¿Cuándo es vuestro próximo concierto?- preguntó, con su iphone en la mano.
Él se lo pensó durante varios segundos.
-El 5 de julio en Birmingham- la respondió.
-¿Y hoy que día es?- preguntó Anna.
-29 de junio.
-¡Perfecto! ¿Me dejarás una entrada?
-Una, dos o cien si quieres- la sonrió Liam.
Bambi se levantó de golpe de la silla.
-¿A dónde vas?- preguntó Anna, curiosa.
-A llamar a mi madre- explicó ella, con una sonrisa cómplice- ahora vuelvo.
Se dirigió a su habitación. Adornada de pósteres y adornos florales. Típico de Bambi. Liam la dejó hacer lo que quiera puesto que aquella habitación nunca la utilizaba.
Marcó un número que se lo sabía de memoria. A los dos bips descolgó.
-¿Bambi? ¿Eres tú?
-Exacto. Has adivinado- respondió, con una ancha sonrisa.
-¿Todavía tienes huevos para llamarme?
-Taylor, todavía estoy contigo. Siempre he estado a tu lado, sólo estoy fingiendo.
-¿Cómo? ¿Todavía sigues en mi bando?
-¡Por supuesto!- gritó con un tono de lealtad total.
-¿Y cómo voy a saber que sigues conmigo?
-Por eso precisamente te he llamado. Los chicos van a dar un concierto el día 5.
-Ajá. ¿Y?- preguntó desinteresada.
-Ya que estás de gira en Escocia y ése día estas libre, podrías venir.
-¿Ir al concierto?
-Algo así. Entraremos al camerino de los chicos cuando estén cantando y…
-Espera, espera. ¿Cómo nos van a dejar pasar con los guardias?
-Precisamente por eso- se prometió que el plan le saldría bien- los chicos se han tragado toda mi historia y me dejarán el pase V.I.P.
-¡Eres tan lista! ¿Y qué haremos allí?
-Tengo un plan- explicó misteriosamente.
-Desembucha.
-Aquí no, nos pueden oír- susurró- te lo cuento todo en el camerino. En el concierto de Birmingham, a las 7 y media.
-Perfecto. Nos vemos allí.

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Por cierto, hace unos días me hice ask por si tenéis alguna duda o simplemente por saludar. Besos^^

Click aquí para entrar en mi ask. 

jueves, 1 de agosto de 2013

52- Declaraciones de amor.




-Marcos y Cassandra hermanos… Todavía sigo sin creérmelo- masculló Emma mientras comían en el comedor del hospital.

-Ya lo sé, me he quedado de piedra al enterarme de esto- explicó Guiomar aún sorprendida por los hechos de esta mañana- además, tú no conoces a Marcos.

-Ya lo sé, pero por lo que me has contado: él es muy amable y simpático. Cass es más bien todo lo contrario.

Guiomar no dijo nada. Asintió con la cabeza y se quedó pensativa. Al llegar al hospital, todos pidieron explicaciones por su desaparición. Ella le contó quitando algunos detalles como que dispararon a Marcos y que la casa era muy pequeña. Todos se quedaron muy sorprendidos, se marcharon a sus casas a comer mientras que Guiomar se quedó en el hospital sin comer.

-No has comido desde ayer- comentó Emma rompiendo el silencio- debes comer. 

-No tengo hambre- sentenció- más tarde.

-Puedes pedir comida aquí.

-La comida del hospital está asquerosa- respondió asqueada.

Emma se rió e hizo un gesto de "no es mi culpa"
-No está mal- contestó. Al ver que Guiomar no decía nada decidió hablar de nuevo- estoy muy nerviosa por la operación.

-Todos lo estamos. Es la definitiva… ¿Cuándo será?
-Dentro de cinco días- respondió nerviosa.

-¿Qué? ¡Pensaba que sería…!- una llamada telefónica la interrumpió- ¿digamelón?

-¿Qué tal está?- preguntó alguien al otro lado del teléfono. Por su tono de voz dedujo que estaba preocupado.

-Emma está bien, no te preocupes- explicó la rubia- ¿Por qué no has ido a visitarla?

Emma la miró nerviosa.

-Pregúntaselo a ella.

-Mmmmmm. Vale, ya empezáis de nuevo- se cabreó Guiomar- la idiota y el gilipollas.


                                                                                                     ~~~



La abrazó de nuevo. Ésa sensación cálida y revoloteo de mariposas comenzaba de nuevo. Hacía meses que no se sentía así y el motivo era muy sencillo: Anna.

-¡Te hemos echado tanto de menos!- intervino Louis inesperadamente.

Anna sonrió y le abrazó cariñosamente mientras pasaba una mano por su cabello. Detrás estaban sus acompañantes, avergonzados.

-¡Oh, lo siento! Es que me he emocionado demasiado…- se disculpó ella- supongo que ya le conoceréis: Bambi y Zac, su primo.

Estaban todos en el aeropuerto. Zac, Bambi y Anna acababan de aterrizar y todos le dieron la bienvenida. Bueno, todos menos obviamente Emma.

-Hola Bambi- saludó Zayn cortésmente- Anna me contó tu arrepentimiento.

La pelirroja asintió tímidamente. Parecía amable y daban ganas de achucharla.

-Os lo explicaré todo.

Ayer Anna le explicó a Liam que también vendrían sus dos amigos de Italia y que irían al hotel para no molestarlo. A éste no le importó que vinieran dos más y les invitó, aunque en el fondo quería un poco de privacidad con Anna. Ella le agradeció con total gratitud. 

-Hola- habló esta vez Zac, que no abrió la boca en ningún momento- encantado.
Guiomar evitó a Bambi disimuladamente y le abrazó.

-Por lo que me ha contado Anna, eres un tío muy majo- le sonrió- gracias por cuidarla.

Zac sonrió y recogió su maleta.

-¡Vamos a la limusina!- gritó Liam.





-Dios mío- protestó Harry- ¿Qué llevas en la maleta? ¿Tu armario entero?

Harry prefirió olvidar el pasado e intentar llevarse bien con Bambi. Al fin y al cabo, la culpa era de Taylor y podía chantajear a cualquiera.

Ya habían llegado a la casa de Liam y ahora mismo metían la ropa de Bambi en el armario. 

-Aunque no lo creas, sólo he llevado la mitad- contestó Bambi mientras le ayudaba a sacar todas sus cosas- pero obviamente he tenido que traer maquillaje, accesorios y mis libros más preciados.

-¿Te gusta leer?

-Adoro leer- respondió.

-¡Liam!- gritó Harry mientras guardaba los libros en la estantería de una de las habitaciones de invitados de la casa de Liam- ¡¡aquí tienes a tu chica ideal!!

Por algún motivo, Marii que pasaba al lado de ellos tosió ruidosamente.

-¿Chica ideal?

-¡Sí! A Bambi le gusta mucho leer- bromeó- como a él.

Marii asintió y sonrió forzadamente. 

-¿Os ayudo? Liam, Louis, Guiomar y Clara están ayudando a Anna;  Zayn, Hayley, Niall y Belén están ayudando a Zac. Asi que no sirvo de mucha ayuda- suspiró mientras metía tres libros a la vez en la estantería- Así que Los juegos del Hambre, ¿eh? ¿ya te lo has leído?

-Voy por la mitad- sonrió angélicamente la pelirroja- es el único libro que no he terminado de leerme de los que he traído. ¿Tú sí?


 -No me gusta la violencia- contestó.


-Yo sí que me lo he leído. Que recuerde, creo que es el único libro que me he leído- intervino Harry- pero sólo porque en la película sale Jennifer Lawrence, ¿eh?- dijo mientras levantaba las cejas de arriba abajo.
 
-Tú y tu obsesión con Jennifer- rió Marii.

-Y tú con Liam- bromeó Harry mientras le sacaba la lengua.

-Cuantas veces os tengo que decir que no me gusta Liam.

En este momento entró Hayley enrabietada.

-¿Y estos humores?- preguntó Bambi mientras cerraba su vacía maleta.

-Tonterías- dijo mientras imploraba a Marii con su mirada.

Marii puso una mueca.

-Ya casi hemos terminado. Terminad de colocar los pintauñas en la mesilla esta de allí.

Ambos asintieron y colocaron los pintauñas donde indicó Marii.

-Han ido cuatro personas a ayudarles a cada uno… Y a mí sólo una persona- susurró Bambi tristemente- bueno, dos- se autocorrigió.

-Es que echaban mucho de menos a Anna y no conocían a Zac…- explicó Harry intentando arreglar el tema.

-Los dos sabemos que no es por eso- bufó con desgana mientras se tumbaba en la cama agotada. Ya habían terminado de colocar todo.

-Ya verás cómo al final te perdonarán.

Bambi le miró a los ojos.

-A ti es el que más te he hecho daño. ¿Por qué te comportas así conmigo? Eres increíble, Harry.

-Gracias- se sonrojó.

-¿Qué pasa?- preguntó Marii una vez que estaban solas en el pasillo.

-No lo soporto- gimoteó la morena- no puedo más.

-¿El qué?

-Mientras ayudaba a Zac con la maleta, noté cómo Niall y Belén intercambiaban miradas. Sé que se quieren mucho pero cada vez que veo que Niall la sonríe no puedo evitar sentir celos.

-Hayley…

-Sé que es cruel por mi parte… Pero me duele verlo así. Niall es feliz con ella, me alegro por ellos pero… No puedo evitar sentir celos hacia Belén.- Hayley se tensó ligeramente- Ella es mi amiga y no debería sentir esto.

-Hay, no eres la única. Cuando vino Anna vi cómo la abrazaba cariñosamente y no paraba de mostrar toda su atención hacia ella. Ya no existo.

Hayley abrazó a Marii. Ambas sentían lo mismo, ambas conocen el amor no correspondido.

-¡Hola chicas!- chilló una voz haciendo que las dos se separaran debido al susto- ¿Qué hacéis?

Anna las había visto abrazarse, seguida de Liam que se encontraba detrás.

-Nada, nada. Marii casi se tropieza y la he agarrado para que eso no pase- se apresuró a decir Hayley mientras se llevaba un mechón detrás de la oreja, nerviosa- ¿ya habéis terminado de colocar todo?

-¡SÍ!- se oyó decir la alocada voz de Louis.

-Perfecto- dijo Bambi saliendo de su cuarto- Harry y yo también.

-¿Adónde iremos?- preguntó Zac.

-Harry, tú y tu prima iréis a dar una vuelta por Londres- explicó Guiomar- nosotros visitaremos a Emma.

-¿Por qué nosotros no podemos visitarla?- preguntó de nuevo.

-¿Queréis?

-Me gustaría verla- compartió opinión la pelirroja.

-Vale, pues mañana todos iremos a dar una vuelta por Londres- anunció Zayn- ¿te vienes con nosotros?- le preguntó a Harry. 

Él negó con la cabeza. Todos le respetaron y se subieron a la misma limusina que les llevaron al aeropuerto.

-¡Es enorme!- aventuró Zac admirado- nunca he montado en una. 

-Recuerdo la primera vez que montamos en una limusina- relató Louis- nos quedamos como tú.

-Tú no pareces muy sorprendida- señaló Zayn sorprendido a Bambi.

-Eh… Es que yo ya he montado varias veces- balbuceó Bambi jugueteando con las manos- Taylor me llevó a muchos conciertos suyos y montábamos en limusina.

-Ah, claro- contestó Liam un poco molesto.

Belén le miró.

‘Todo el mundo comete errores’

-Si os importa, Bambi os explicará todo lo ocurrido- intervino Zac intentando defenderla.

-En serio chicos, perdonadla- apoyó Anna- merece una segunda oportunidad.

Bambi respiró hondo y les explicó todo lo que le dijo a Anna hace un par de días atrás.

-No pasa nada- habló Niall- Taylor es una bruja.

-Sé que eres buena persona- dijo Clara.

-Harry te ha perdonado. Así que yo también- declaró Louis- sé que en el fondo te arrepientes de todo lo que has hecho.

-Gracias chicos- agradeció Bambi aliviada.

-Yo no te perdono.

Todos se fijaron en Guiomar.

-Venga Guiomar- insistió Zayn.

-No guardes rencor- aconsejó Hay.

-Mira Bambi- habló ella sin hacer caso omiso a los comentarios; miró fijamente a los ojos de la pelirroja- tienes que demostrarme en los próximos días que verdaderamente estás arrepentida.

Anna abrazó a Bambi.

-Ya sabía que ella no- la susurró en el oído.

                                                                                            
                                                                            ~~~



-¡¿Te das cuenta de que has puesto en peligro mi reputación?!

-¡A la mierda tu reputación!- gritó su hermano- Cassandra, estoy harto de que seas la mala del insti por mí.

-Eh, no te creas que lo hago sólo por ti- alegó Cass- también lo hago por mí. ¡Esta chica nos puede poner en peligro!
 
-No dirá nada, Cass…

-¡¿Y tú que sabes, Marcos?!- gritó ella- ¡tú no sabes mantener esta familia! ¡Parezco que soy yo la mayor!

-Cállate. No sabes por lo que estoy pasando para que tengas que chillarme así. 

-¿Qué? Arruinas tu carrera por esa estúpida. Estas enamorado de ella- susurró mientras varias lágrimas caían.

-¡Yo no estoy enamorado de Guiomar!- se defendió él.

-¿Ah, no? ¿Por qué renunciaste a enseñarla?

-Cassandra, por favor…-la reprochó.

Marcos se derrumbó y se sentó en el sillón. No podía retener las lágrimas más tiempo, todo aquello le resultaba tan difícil…

-Perdóname… Me he pasado- se disculpó su hermana abrazándole con suavidad, mientras se enjugaba sus lágrimas- aunque te insulte tienes que saber que te quiero. Eres la única persona que me queda.

-Todavía tienes a papá y a Helena- respondió Marcos devolviéndola el abrazo.

-Nicolas ya no es mi padre- escupió la rubia- y Helena se ha ido de mi lado.

Su hermano la miró dulcemente.

-Tienes que cambiar.

Cassandra bufó y se mordió el labio.

-Me voy a mi cuarto, hermanito. 

Marcos vio cómo su hermana salía del salón para ir directamente a su cuarto. 

Giró su cabeza para observar la mesa. Ahí estaba su móvil. Se levantó del sillón que era más viejo que él y lo cogió.
 
-¿Digamelón?

-Hey.

-¿Marcos?

-Así es.

-¿Qué quieres?- dijo Guiomar intentando ser amable.

-¿Qué te dijeron tus padres y tus amigos sobre la “desaparición”?

-Pues lo he explicado y me han entendido- respondió ella tranquilamente.

-No le habrás contado lo de…

-¿Tu casa? No, tranquilo. Tu querida hermana me ha advertido ya de ello.

Los músculos de Marcos se tensaron. A saber con qué la ha amenazado su hermana.

-Espero que no haya sido muy brusca.

-Oh, no. Ha sido encantadora, como siempre- ironizó.

-Ya…- dijo distraído.

-¿Me has llamado sólo para decirme esto?

-¿Qué? ¡Ah! No, no. Que va- respondió algo atontado.

-¿Entonces…?- preguntó ella.

-Quería volver a ser tu profesor. Lo del otro día fue un error, lo siento. ¿Se puede?

-No.

-¿Por qué?

-Marcos, sé que te pasa algo. ¿Por qué no puedes contármelo?

-No oculto nada.

Guiomar levantó una ceja. ¿En serio?

-Anda Marcos. No te engañes a ti mismo.
 
-Guiomar vale ya.

-Dímelo. Dime qué te pasa y te comprenderé- insistió.

-¡No voy a contártelo!- explotó él furioso.

-¡Así que ocultas algo!

-Mira- gruñó el profesor- tenías razón. No sé porque te he llamado. Adiós.

Antes de que Guiomar pudiera añadir algo, Marcos colgó.

-¿Pasa algo?- habló una voz que la sacó de sus pensamientos.

-Nada, mamá- suspiró.

Su madre asintió y cerró la puerta de la habitación de su hija.

Desde que vino a su casa, no ha hecho más que pensar en Marcos. Iba a llamarle, pero su profesor se le adelantó.
 
¿Por qué estaba interesado en volver a dar clases?

                                                                                                        

                                                                                 ~~~


-Marii… Tienes que olvidarte de él.

-¡No puedo! Con sólo pensar que Liam y Anna están juntos me entran escalofríos.

-Pero están con Bambi y Zac- añadió Clara- no va a pasar nada.

-¿Qué tiene Anna que no tenga yo?

-¡Marii! Te estás volviendo una obsesa.

-Liam me tiene loca. Le odio.

-Le odias porque no te quiere. Eso significa que no es tu media naranja, es otro.

-Ya estamos con los destinos. Clara… Entérate: las medias naranjas no existen.

-Sí que existen. Un día te arrepentirás, ya verás- sentenció ella tumbándose en la cama- ¿sabes? No lo tienes todo perdido. Puede que Anna no sienta lo mismo por Liam que él por ella.

-¿Qué quieres decir?- preguntó ella curiosa mientras hacía lo mismo que su hermana.

-Anna y Zac no han parado de intercambiarse miradas. Entre ellos hay algo más que amistad.

-Ya estamos con tus chorradas.

-Algún día, hermanita. Algún día vendrás a decirme que tengo razón.



                                                                       ~~~



-Y bueno, ¿Qué os ha parecido?

-Son todos muy majos- dijo Zac intentando parecer educado mientras comía un trozo de salchicha que había cocinado Liam. 

-Sí- aclaró Bambi. Que la hayan perdonado quiere decir que son buena gente- me he alegrado bastante al ver a Emma- respondió mientras comía cereales. 

-Yo también, cuánto la echaba de menos- dijo Anna- a ella y a todos vosotros- dijo mirando a Liam.

-Ruego a Dios que la operación le vaya bien- suplicó el cantante.

Todos llevaron sus platos vacíos a la pila.

-Deberéis estar muy cansados por el viaje. Son las 23:34.

-Estoy agotada, de hecho. Yo me voy a la cama- se despidió la pelirroja entrando a su cuarto no sin antes cepillar los dientes.

-Yo igual- coincidió su primo sonriéndoles mientras cerraba la puerta de su nueva habitación.
-¿Y tú?- preguntó Anna una vez solos en el pasillo- ¿tienes sueño?
 
-No. Supongo que leeré un rato y después dormiré.

-Vale, Liam. Yo me voy a la cama que estoy muerta- dijo Anna sacando una lengua y cerrando un ojo cómicamente.

Liam se rió.

-Buenas noches. Mañana por la mañana me lo dices.

-¿Cómo?

-Nada. Dulces sueños- consiguió decir Liam antes de salir del pasillo e ir directamente al salón a leer un poco.

Anna levantó una ceja. ¿Qué tenía que decirle mañana? Ladeó la cabeza y entró a su cuarto cerrando la puerta tras sí. 

Abrió su armario blanco y sacó su pijama de Piolín. Le encantaba aquél pijama, se lo regalaron las chicas en su decimosexto cumpleaños.
Se desnudó y se puso el pijama. Guardó la ropa de hoy en uno de los cajones y se tiró en la cama, agotada. Apagó la luz de la pequeña lámpara y apoyó su cabeza en la cómoda almohada. Notó algo.
Apartó su cara de la almohada y encendió la luz de nuevo. ¿Qué era eso? Miró la almohada y vio que tenía un trozo de papel a cuadros doblado.

Abrió los ojos extrañada y desdobló el papel mientras su corazón iba a cien:

¿Quieres ser mi novia, Anna Hesler?
                                                                                                                             Liam

                               ~~~



 Veo que tú y mi hermana no os lleváis demasiado bien- determinó Justin.

-Tuvimos movidas en el instituto- explicó Helena un poco cohibida.

-¿Qué tipo de movidas?- preguntó su novio interesado mientras levantaba una ceja.

Helena resopló. Sabía que esto llegaría en cualquier momento.

-Justin- llamó ella para que la mirase- tienes que saber que te quiero. 

-Sí, eso ya lo sé- respondió él extrañado por la situación. Rodó los ojos y la miró- ¿pasa algo?

-Sí- susurró con un hilo de voz- cuando nos cono...

-Helena, cariño- interrumpió Amy la conversación, bajando por las escaleras de su casa- el cielo está muy oscuro, es peligroso que vuelvas a tu casa sola. ¿Por qué no te quedas a dormir, querida?

-Sí, mejor quédate- rogó el rubio.

-Muchas gracias. ¿En qué habitación?

-En la de mi hija mayor. La cama es más cómoda que la de los invitados.

-Vale. Gracias señora Smith.

-Amy, por favor- pidió.

-Amy- rió la novia de su hijo.

La madre también sonrió y se subió a su habitación a dormir.

-Bueno, ¿qué me decías?

-Esto es muy difícil de explicarlo... ¿Por dónde empiezo?

-¿Qué tal por el principio?- respondió Justin sarcásticamente.

-Cómo si fuera tan fácil...- suspiró tristemente la morena, haciendo preocupar a su novio- ¿Recuerdas cuando nos conocimos casualmente en el Starbucks?

-Como para no olvidarlo. ¡Claro!- exclamó el rubio.

-En realidad no fue casual- le soltó.

-¿Cómo? 

-Nosotras sabíamos que eras el hermano de Emma y...

-¿"Nosotras"?- preguntó él nervioso. ¿Hasta dónde quería llegar?

-Sí, mi mejor amiga: Cassandra. Y yo- explicó ella- mi amiga tiene un secreto que no lo sabe nadie aparte de mí y su hermano... Y en el colegio nos dedicamos a joder a las personas...

-¿Qué estás diciendo? ¿Joder a las personas? ¿Jodéis a mi hermana?

-A-algo así- tartamudeó- mira, te juro que ya no soy así. Ahora no puedo explicártelo pero quiero que sepas que intenté atraer tu atención porque... porque... ¡Ay Dios!

-¡Suéltalo!- vociferó.

-¡Porque quería joder la vida de tu hermana!

El ambiente se tensó mil veces más.

-¡¿Qué?!- exclamó Justin entrecerrando los ojos cristalizados.

-Te juro por mi vida que no quería hacer esto. No quería llegar hasta aquí... Sólo quería que te enamorases de mí y acercarme más a Emma para fastidiarla un poco. Pero una parte de mi plan falló.

Al ver que su novio no decía nada, contestó:

 -Me enamoré de tí.


                                                                                                 ~~~



Debería estar completamente feliz: había perdonado a Bambi y eran amigas, por fin Ana había vuelto y todos sus amigos la habían visitado.

Pero no podía parar de pensar en Harry. Le necesitaba en estos momentos, sintió cómo su corazón se iba vaciando poco a poco. Pero sabía que era mejor no verle, se dañarían a ellos mismos.

-Cielo, son las doce ya. Duerme un poco- advirtió una doctora en la puerta de la habitación mientras revisaba unos papeles.

-Espera.

-Dime- le correspondió la doctora flacucha como un lápiz levantando la vista de los papeles.
-El otro día operaron a Jamie... El chico que le dio un infarto en pl...

-Sí, sí. Ahora mismo se encuentra bien. Tienes que reposar unos días. ¿Por?

-Quiero verle.

-Ahora está descansando. Ve mañana- la aconsejó.

-Está bien. ¿Podría decirme en que habitación se encuentra?

-Sí, espera- respondió mientras revisaba los papeles de nuevo- en la 211, corazón.

-Gracias.

La doctora se marchó de la habitación y Emma se tumbó. De repente notó cómo su cabeza daba vueltas. Su riñón derecho ardía, parecía a punto de salírsele. Intentó levantarse de la camilla y avisar a los doctores, quería gritar pero su voz no salía.

Un dolor que no cesaba, que era constante y cada vez producía más dolor y sufrimiento. Un dolor insoportable que la impedía respirar.. La mataba de dentro a fuera.

Apretó sus rodillas contra su pecho para que los pedazos rotos del corazón no se le claven en el pecho. Se apoya en la pared y se dejó escurrir hasta el suelo, con las piernas apoyadas contra mi pecho astillado, intentó frenar el dolor que cada vez era más agudo.

Sentía que sangraba por dentro.